Las empresas argentinas que quieren ser las mejores para el mundo

Exactamente 75 pymes y grandes empresas del país adoptaron como propósito generar mejoras sociales y ambientales. Lo incluyen en sus estatutos y certifican ese compromiso con una norma internacional conocida en el país como Sistema B. Se trata de un modelo mundial en el que la aspiración ya no es ser la mejor empresa del mundo sino la mejor para el mundo. ¿Cuáles son las firmas nacionales que tomaron este camino.

Hola como va
Escuela Jose Marx - Misiones 2

El negocio de Matías Portela es negocio para todos. Es un círculo virtuoso para la ciudad de Córdoba. Si vende más juegos para chicos, habrá más nenes desafiando su ingenio. Los cartoneros que le consiguen el material que usa para hacer las casas, castillos y aviones para armar y colorear sumarán más ingresos.

Las fábricas que recorren los cartoneros en busca de descartes enviarán menos basura al relleno sanitario. Y las mujeres de barrios humildes que se encargan de la terminación de los juegos y el empaquetado tendrán más trabajo.

Cuando Matías, un ingeniero industrial de 34 años, renunció a su carrera en Volkswagen, lo hizo para idear un negocio en el que no hubiese perdedores: “Desde 2011, cuando nació Ondulé, hasta hoy vendimos 92 mil juguetes, reciclamos 47 mil kilos de cartón y le dimos empleo estable a 15 mujeres que trabajan desde sus casas, jamás le financiamos el pago y respetamos sus plazos de entrega”.

La pyme de Matías es una de las 75 empresas del país que lograron certificar como empresas B o Benefit corporations, según su nombre en inglés. Se trata de un modelo de negocio que además de buscar la rentabilidad tiene como propósito conseguir un impacto social y ambiental positivo.

Ondulé produce juegos con cartón reciclado por cooperativas.


Ondulé produce juegos con cartón reciclado por cooperativas.
Consultar el listado de las 75 empresas B de la Argentina

El propósito es parte del ADN y también del estatuto

“A diferencia de los programas de Responsabilidad Social Empresaria (SRE) o las donaciones, la empresa B tiene ese propósito como génesis. Sucede desde adentro, es parte de su ADN”, explica Francisco Murray, director Ejecutivo de Sistema B, representante en la Argentina de B-lab, la ONG estadounidense que en 2007 desarrolló la herramienta de evaluación de sostenibilidad y el proceso de certificación para empresas llamadas de triple impacto: económico, social y ambiental.

Mañana habrá un evento sobre este modelo de negocio

En 2013, un año después de aterrizado el modelo en la Argentina, en el país había 15 empresas certificadas. Cinco años después se multiplicaron por cinco hasta llegar a las 75 que existen hoy.

“Crece la cantidad de empresas B porque hay mayor compromiso de los empresarios, que entienden que ya no alcanza con pagar los impuestos y que el Estado se encargue del resto. Estos emprendedores entienden que lo correcto es buscar el propósito dentro de la misma empresa”, analiza Murray, que en su época de emprendedor fundó Páez, una empresa de calzado que certificó como empresa B.

Mientras que en toda América Latina hay 414 empresas trabajando bajo esa filosofía, la Argentina es el tercer país de la región con más firmas dentro del ecosistema, solo detrás de Chile y Brasil. En el mundo, en tanto, son 2.655.

El propósito que trabaja cada empresa debe ser incluido en el estatutos, de modo que sus directores y gestores deben rendir cuentas ante los accionistas, por ejemplo, sobre el impacto logrado. Y al mismo tiempo, los directores pueden no ceder ante un reclamo de los accionistas orientado a trabajar exclusivamente en la rentabilidad.

“Cuanto más facturo, más gente tiene agua para tomar”

A las empresas que persiguen este modelo les gusta decir que no pelean por ser la mejor empresa del mundo sino la mejor empresa para el mundo. Mucho de eso hay en la historia de Proyecto Agua Segura, el emprendimiento que hace tres años creó el médico Nicolás Wertheimer, de 29 años.

“Cuanto más facturo, más gente va a tener agua para tomar”, dice Nicolás, que empezó él solo comercializando unos filtros suizos para que las comunidades aisladas del país puedan purificar y tomar el agua de ríos, lagunas o de lluvia.

Proyecto Agua Segura busca dar accceso al agua en comunidades aisladas.


Proyecto Agua Segura busca dar accceso al agua en comunidades aisladas.

Ahora, la empresa tiene 20 empleados y trabaja para varias ONG, empresas y gobiernos. “Hacemos diagnósticos, relevamientos e instalaciones que buscan asegurar el acceso al agua a través de distintas tecnologías”, cuenta y revela que la decisión de dejar la guardia del hospital municipal de Vicente López por este proyecto fue muy sencilla: “Puse en Google la frase ‘inventos que cambian el mundo’ y me apareció el filtro que después traje al país”.

Entre las empresas B argentinas no hay un rubro que predomine ni una facturación promedio. Lo único que las une es la convicción de combinar el negocio con aportes sociales y el cuidado del ambiente en el que se desarrolla.

Hay bodegas que cuidan el ambiente al extremo, textiles que trabajan con telas recicladas, proyectos forestales sustentables, imprentas que solo trabajan con materiales biodegradables, productoras de agua, restoranes que no desperdician nada de comida, joyerías que reutilizan cuero de descarte y empresas que se dedican exclusivamente a aprovechar la basura.

Hay emprendimientos pequeños y empresas multinacionales, como Danone y Natura. Y también empresas históricas, como la licorería Porta Hermanos, fundada en 1882 y actualmente con 550 empleados.

“Nuestro crecimiento estará siempre enfocado a generar valor a la sociedad en la que vivimos y a nuestra gente y sus familias, en particular. Más empleo, de mejor calidad, y sustentable. Más oportunidades para nuestra gente, mayor vinculación con nuestros vecinos. Mejor utilización de los recursos, mayor eficiencia energética. Procesos que recuperen subproductos con la meta de reducir la generación de residuos”, cuenta Inés Castro Castellanos, directora de Institucional y Marketing de Porta.

Porta tiene 550 empleados y uno de sus propósitos es lograr que progresen.


Porta tiene 550 empleados y uno de sus propósitos es lograr que progresen.

El modelo también ofrece ventajas competitivas

Además de la vocación de colaborar con la comunidad, las empresas que certifican también encuentran beneficios. Como la certificación debe renovarse cada tres años, promueve un proceso de mejora continua; además logran un mejor posicionamiento porque suelen ser destacadas por los medios e invitadas a eventos; y atraen talentos, ya que muchos jóvenes prefieren trabajar en una empresa que tiene propósitos sociales y ambientales.

“También se les abren mercados internacionales. Porque muchos países buscan y pagan más por productos que tienen esta certificación”, señala Pedro Cascales, director de Comunicación de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), donde tiene una serie de programas para capacitar y formar a las pymes en iniciativas sociales y ambientales.

Por ejemplo, trabajan en eficiencia energética y en tres programas federales para colaborar en comunidades vulnerables con útiles escolares, al inicio declases; abrigos, cuando arranca el invierno; y regalos, en la previa de las fiestas de fin de año.

Otro beneficio es el de ser parte del ecosistema B, ya que muchas empresas prefieren elegir proveedores que tengan la misma filosofía. “Dos de nuestros clientes son empresas B, pero también tenemos de cliente a Mercado Libre, que nos elige por el propósito que tenemos”, cuenta Andrea Jatar, quien en 2014 fundó una empresa de viandas y catering.

Andrea tiene 50 años y es ingeniera en sistemas. Después de trabajar 20 años como empleada en una consultora, decidió abrir De la Olla, una empresa que prepara y entrega a domicilio viandas saludables. El negocio genera varios impactos. Uno social, porque emplea a personas con discapacidades; y otro ambiental, porque los envíos los hace en envases retornables y porque toda la materia prima que usa son productos orgánicos.

“Y un tercer impacto es en la salud, porque quienes consumen nuestras viandas reciben una comida saludable”, asegura Andrea, que estudió gerenciamiento de cocina en la escuela del Gato Dumas.

De la Olla prepara viandas con alimentos orgánicos y emplea discapacitados.


De la Olla prepara viandas con alimentos orgánicos y emplea discapacitados.

El proceso de certificación como empresa B puede llevar hasta un año. Comienza con un cuestionario de unas 200 preguntas sobre cinco áreas de la empresa: gobernanza, modelo de negocios, prácticas ambientales y laborales. Para poder seguir el proceso de certificación hay que lograr que el puntaje que se obtiene luego de contestar las preguntas no baje de 80.

Por ejemplo, Proyecto Agua Segura obtuvo 108,9, De la Olla sacó 129,1 y Ondulé 86,2. Los resultados de todas las empresas que certificaron pueden revisarse en el sitio web.

Luego del cuestionario y de verificar el puntaje, es necesario presentar la documentación así como también recibir y superar una auditoría.

Quienes ya certificaron y también los que lideran Sistema B ahora trabajan para que a nivel nacional haya una ley que reconozca a este tipo de empresas, tal como existe en países como Estados Unidos e Italia.

El proyecto de ley, que ya está redactado y fue enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo, se encuentra en análisis en la cámara de Diputados. “La ley no propone alcanzar un beneficio impositivo, sino que el objetivo es identificar, reconocer y promover a los emprendimientos de impacto social y ambiental. Los diversos beneficios surgirán del mercado o de políticas que el Estado pueda implementar a través de programas de compras públicas preferenciales, facilidades de acceso al crédito o a fondos”, explicaron desde Sistema B.

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El III Encuentro Mundial de Jóvenes reúne en Buenos Aires a 500 estudiantes

El III Encuentro Mundial de Jóvenes reúne en Buenos Aires a 500 estudiantes

Llegan desde 30 ciudades repartidas alrededor del mundo y vienen a plantear una agenda mundial desde su propia perspectiva.

Por Javier Sinay

29 de octubre de 2018

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Hoy comenzó el III Encuentro Mundial de Jóvenes en la ciudad de Buenos Aires: unos 500 estudiantes de 30 ciudades de todo el mundo se reúnen en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) para realizar actividades desde el arte, el juego y el pensamiento; y aprender metodologías educativas para poner en práctica en su comunidad. El objetivo es renovar la educación recibida y plasmar en un documento la agenda mundial desde su propia perspectiva.

El Encuentro, que se realiza entre los días 29 de octubre y 1 de noviembre, está organizado por ORT Mundial y Pontificia Scholas Occurrentes, siguiendo un acuerdo firmado ante el Papa Francisco en la Ciudad del Vaticano en octubre de 2017. “ORT y Scholas comparten un objetivo común: hacer del mundo un lugar mejor a través de la educación”, dice Darío Werthein, presidente de ORT Mundial. “Esta colaboración nos permitirá llegar a más lugares y que todos y cada uno de los niños desarrollen su potencial, sin importar de donde provengan”.

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Los estudiantes tienen entre 14 y 18 años y llegan desde Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Haití, Israel, Italia, México, Mozambique, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana y Sudáfrica.

Para los próximos días, las actividades incluyen salidas de campo y visitas al Museo Nacional de Bellas Artes, al Congreso de la Nación y a la Casa Rosada; y una charla con sobrevivientes del Holocausto.

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El futuro de la Antártida está en juego

El futuro de la Antártida está en juego

El futuro de la conservación antártica está en juego. Veinticuatro países y la Unión Europea se reunirán esta semana en Hobart, Australia, con el objetivo de votar sobre una propuesta para extender la protección de los océanos alrededor del Polo Sur. Tras varios intentos fallidos, hay importantes intereses geopolíticos en juego.

Por Fermín Koop

29 de octubre de 2018

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El futuro de la conservación antártica está en juego. Veinticuatro países y la Unión Europea se reunirán esta semana en Hobart, Australia, con el objetivo de votar sobre una propuesta para extender la protección de los océanos alrededor del Polo Sur. Tras varios intentos fallidos, hay importantes intereses geopolíticos en juego.

La Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), una organización internacional que regula el uso de recursos en la Antártida acordó en el 2002 la creación de una red de áreas marinas protegidas (AMP), en línea con la recomendación de científicos, ambientalistas y la sociedad civil a nivel global de proteger el 30% del océano para el 2030.

“La Antártida es la última frontera donde aún no ha llegado la explotación de los recursos naturales a nivel industrial”, dijo Milko Schvartzman, especialista argentino en conservación marina. Argentina es una de las siete naciones que mantiene un reclamo territorial sobre la Península Antártica. También tiene la mayoría de las bases y personal localizado en la zona.

“Es uno de los pocos lugares en el mundo que no ha sido afectado por la actividad humana y por esta razón es esencial para la investigación científica”, agregó Schvartzman.

Sin embargo, hasta ahora el progreso ha sido lento. En el 2009, los estados miembros de la CCRVMA acordaron la primera área marina protegida, que cubre 94,000 kilómetros cuadrados al sur de las Islas Orcadas del Sur. Luego, en 2016, la Comisión llegó a los titulares cuando negoció con éxito el parque marino más grande del mundo, cubriendo 1,55 millones de kilómetros cuadrados en el Mar de Ross.

Estos logros generaron esperanzas de avances similares durante las consecuentes reuniones anuales, que buscan expandir las actuales AMPs y crear otras nuevas. Pero las discusiones se prolongaron. Los países se han opuesto a la extensión de las AMPs, afirmando su derecho de acceso a aguas ricas en kril y otros recursos como minerales y petróleo.

Foto: Reeve Jolliff
Foto: Reeve Jolliff

Las propuestas

Hay tres propuestas sobre la mesa en el marco de las conversaciones que se llevarán adelante este año. Cada una es distinta y con diferentes esperanzas de avance.

La propuesta más antigua es la de proteger tres grandes bloques de océano y fondo marino a lo largo de la Antártida Oriental, en una zona rica en corales de agua fría y en los campos de forrajeo de pingüinos. En las conversaciones de la CCRVMA esta fue una iniciativa que se ha discutido durante seis años consecutivos, pero sin lograr ningún progreso significativo.

Con los años, la propuesta se ha reducido. Inicialmente, se propusieron siete áreas que cubren 1.9 millones de kilómetros cuadrados de océano; esto se disminuyó a tres áreas que cubren 1 millón de kilómetros cuadrados. Protegerá ecosistemas y características únicas, incluidos los sitios donde se forma el agua del fondo antártico (esta es el agua más fría del océano, la cual posee una influencia considerable sobre cómo se mueven las corrientes).

La segunda propuesta (ahora en discusión  en el comité científico, constituyendo una etapa previa antes de su tratamiento en comisión), es crear un AMP de 1,8 millones de kilómetros cuadrados en el área del Mar de Weddell y adyacente a la Península Antártica. En el caso de crearse, sería la reserva natural más grande del mundo.

El AMP de Weddell fue presentado originalmente por la UE y desde entonces ha ganado el apoyo de varios países. Greenpeace lanzó una campaña con el objetivo de presionar a los gobiernos para que la aprobaran y obtuvo el apoyo de dos millones de personas. Se espera que la propuesta llegue a la comisión este año, donde se discutirá su aprobación.

“Esto crearía un refugio seguro para los pingüinos, las ballenas y el krill, salvaguardando su entorno”, dijo Louisa Casson, activista sénior de océanos en Greenpeace. “El mar de Weddell es uno de los lugares más prístinos del planeta. Tenemos la oportunidad de protegerlo antes de que se genere algún tipo de daño “.

Finalmente, Argentina y Chile han trabajado de forma conjunta en una propuesta para crear un AMP al oeste de la Península Antártica. Se encuentra en una etapa temprana y se presentará al comité científico en la reunión de este año. El área es particularmente vulnerable a los impactos del turismo, la actividad pesquera y el calentamiento global.

“Es el área de la Antártida y el mundo más afectado por el calentamiento global. Ha habido una disminución masiva en la cantidad de hielo. La Antártida es el centro de la pesca de krill”, dijo Rodolfo Werner, asesor principal de la Coalición Antártica y Océano Austral (ASOC), que ha asistido a las reuniones de la CCRVMA durante más de diez años.

¿Qué es lo que está en juego?

La falta de extensión de las AMPs en la Antártida podría generar graves consecuencias para sus ecosistemas, concuerdan los expertos, especialmente considerando que después del 2048 se espera que el protocolo ambiental actual y vigente que prohíbe la minería (el Tratado Antártico) sea revisado.

Los geólogos estiman que la Antártida posee al menos 36 mil millones de barriles de petróleo y gas natural, aunque las evaluaciones varían ampliamente. Una combinación de cambio climático y pesca a escala industrial ya está amenazando a la población de kril en las aguas antárticas. La población de pingüinos podría disminuir en casi un tercio hacia fines de siglo debido a los cambios en el kril, cuyo tamaño podría reducirse hasta en un 40 por ciento.

Las poblaciones de krill ya han disminuido en un 80% desde la década de 1970, gracias a una expansión de la industria de pesca de kril, que se prevé que crezca en el orden del 12% anual en los próximos tres años.

Al mismo tiempo, se registró una tendencia alcista en el turismo en la Antártida desde el 2011, con 41,966 personas que llegaron durante el período 2017-2018, significando un crecimiento del 16 por ciento en comparación con el período anterior, según la Asociación Internacional de Operadores de Turismo en la Antártida (IAATO). Todo ello ejerciendo una enorme presión sobre la biodiversidad en la zona.

Resultados probables

Existen sentimientos encontrados entre los expertos consultados por chinadialogue. Algunos tienen la esperanza de que se aprueben las nuevas protecciones, mientras que otros son más escépticos.

Para Mike Walker, coordinador para Europa de ASOC, quien trabajó en la campaña del Mar de Ross, la reunión de este año “se encuentra en una mejor posición” que la del año pasado, gracias a los esfuerzos diplomáticos realizados durante su preparación.

En cambio, para Mariano Aguas, jefe del programa antártico de la ONG argentina Vida Silvestre, “no habrá mucho progreso” debido a las diferentes posiciones de los países.

“La CCRVMA arriesga su reputación si no realiza ningún avance durante este año”, dijo Andrea Kavanagh, directora de trabajo antártico de Pew y Océano Austral. “Prometieron tener una red de AMPs para preservar la biodiversidad en el área. Si no pueden hacer eso ponen en tela de juicio cuáles son sus prioridades “.

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Posiciones de los países

Bajo las reglas de la CCRVMA, los 25 miembros de la comisión -24 países y la Unión Europea- deben acordar la adopción de una propuesta. La necesidad de un consenso universal ha generado que el progreso sea especialmente desafiante, dados los diferentes intereses entre los países negociadores.

Se reduce a un debate entre los países principalmente occidentales que buscan establecer AMPs de protección absoluta (donde las industrias vinculadas a la pesca, minería, perforación y otras industrias extractivas estén prohibidas), y aquellos países que desean mantener los derechos de pesca y otras formas de extracción, como China y Rusia, según afirmó el Dr. Nengye Liu, profesor titular de la Universidad de Adelaide.

“El debate es entre la pesca y los estados de conservación. Ha habido un cambio entre los países desarrollados que están presionando para que no haya actividad en las AMPs. “Esto no ha sucedido todavía en China, que se ha convertido en el mayor productor de pesca marina del mundo en la última década”, dijo.

“China está avanzando hacia una pesca sostenible, lo cual significa que quieren seguir pescando en el futuro”, agregó el profesor.

China comenzó a pescar krill antártico en el 2009 y ha ampliado rápidamente sus actividades. Junto con Noruega y Corea del Sur, se encuentran entre las mayores naciones pesqueras de krill antártico, con Noruega a la cabeza en términos de capacidad de captura y procesamiento, y China en el número de embarcaciones.

En 2017, el decimotercer Plan Quinquenal de China, destinado a la tecnología de la industria pesquera, requería que el país aumentara su capacidad de pesca y procesamiento de kril. Pero un libro blanco sobre la actividad de China en la Antártida, publicado el mismo año por la Administración Estatal Oceánica, incluía la protección del medio ambiente como un principio clave.

“China no se opone a las AMPs, pero quieren tener más tiempo para poder pensar en ello”, dijo Jiliang Chen, investigador de Greenovation Hub y especialista en la política antártica de China.

“Hay un acuerdo general de que debe establecerse una red, pero los países pesqueros (como China) tienen más preocupaciones”.

Un estudio realizado por Greenpeace analizó los movimientos de los barcos de pesca de kril en la región y descubrió que operaban cada vez más “en las inmediaciones de las colonias de pingüinos y zonas de alimentación de ballenas”. También resaltó el gran número de incidentes de barcos de pesca involucrados en aterrizajes, derrames de petróleo y accidentes.

Reconociendo su rol, un grupo de compañías responsables del 85% de la pesca de kril en aguas antárticas anunció una “parada voluntaria y permanente” para sus operaciones en áreas claves, incluidas las “zonas de amortiguamiento” alrededor de los criaderos de pingüinos. La medida había presionado a los gobiernos para que actuaran más rápido en la AMP.

Los expertos concuerdan en que las reservas marinas antárticas ofrecen una oportunidad única para conservar y estudiar áreas naturales que en gran parte se encuentran intactas. Aunque el estado de la AMP hace poco para evitar los efectos del cambio climático, puede ayudar a garantizar que las otras actividades no exacerben los impactos.

Al mismo tiempo, los parques marinos antárticos forman parte de un esfuerzo internacional más amplio para proteger el 10% de los océanos del mundo en AMPs para 2020, un objetivo desafiante considerando que menos del 4% está protegido.

“Mirando hacia atrás, se ha avanzado mucho. Lleva mucho tiempo, pero así es como funciona “, dijo Kavanagh.

“Los países que sólo se preocupaban por la pesca ahora están asumiendo compromisos. Rusia ha hecho un gran trabajo en áreas protegidas en el Ártico. China está realmente preocupada por el cambio climático. Hay muchas razones para tener esperanza y ser positivo.”

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La lucha frente al cambio climático necesita cambios urgentes y ambiciosos

La lucha frente al cambio climático necesita cambios urgentes y ambiciosos

El informe del Panel Intergubernamental en Cambio Climático es contundente. Sus hallazgos y pruebas son fundamentales para comprender qué hicimos, dónde estamos y hacia dónde debemos ir. Expertas argentinas analizan el impacto en el país y las acciones a seguir.

Por Tais Gadea Lara

26 de octubre de 2018

PARIS 2015 2 - Foto Tais Gadea Lara







En octubre se presentaron los resultados del informe especial del Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). ¿Sus conclusiones? Limitar el aumento de la temperatura de la Tierra en 1.5°C para fin de siglo es necesario, es posible y requerirá de cambios sin precedentes.     

“Este informe ha evaluado específicamente cuáles fueron los impactos del cambio climático hasta el momento con un calentamiento de aproximadamente 1°C en relación con los valores preindustriales, y cómo sería un escenario de 1.5°C en relación al de 2°C”, explica en diálogo con RED/ACCIÓN Carolina Vera, investigadora argentina del Clima en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-CONICET-UBA) y vicepresidenta del Grupo de Trabajo I del IPCC.

Comprender la importancia de esta cifra nos remonta a diciembre de 2015 en territorio francés. Los países se reunieron para consensuar un documento histórico en la lucha internacional frente al cambio climático: el Acuerdo de París. Tenía un objetivo claro: “mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2°C con respecto a los niveles preindustriales”. La cifra se veía acompañada por otra, resultado de la lucha de las islas y los países más vulnerables por incluirla: el 1.5°C. Ese número que fue protagonista de titulares sólo aparecía bajo “esfuerzos” tendientes a alcanzarlo.

Por pedido de la Convención Marco de Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC), el IPCC -organización internacional que reúne a los principales expertos científicos en la temática- presentó “Calentamiento global de 1.5°C”: un informe sobre cuáles serían los efectos e impactos asociados a un calentamiento de la Tierra en 1.5°C, basado en 6.000 referencias científicas y realizado por 91 expertos de 40 países.  

NATURALEZA 1 - Foto Pexels

1.5°C versus 2°C

El nuevo reporte del IPCC evidencia los escenarios disímiles entre un aumento del 1.5°C y uno de 2°C. Con un incremento del 1.5°C habría menor extinción de especies animales y vegetales, el mar subiría 10 centímetros menos para 2100, una menor pérdida de los arrecifes de coral que desaparecerían casi por completo con un escenario de 2°C. Por el contrario, superar esa cifra significaría un notable incremento en las temperaturas, precipitaciones intensas y sequías; lo que afectaría no sólo a la producción de alimentos sino también al crecimiento económico y la salud humana.

El IPCC destaca que “de continuarse la tasa actual, el calentamiento global alcanzaría el 1.5°C entre 2030 y 2052”. Consultada en el programa radial Sábado Verde, Inés Camilloni, Dra. en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires y científica argentina que participó en el reporte del IPCC, explicó: “Buenos Aires sería una de las ciudades afectada por el aumento en el nivel del mar, sumado a las tormentas (como la Sudestada) y el aumento de los caudales de los ríos producto del aumento en las precipitaciones”.

Ante ello, Jagoda Munić, directora de Friends of the Earth Europa, destaca la importancia de acelerar la transición del actual sistema de producción basado en la explotación de combustibles fósiles a otro basado en las fuentes renovables (como el sol y el viento): “La era de los combustibles fósiles tiene que terminar: ese es el mensaje del informe”. Farhana Yamin, CEO de Track 0, agrega: “Cada país debe establecer una fecha para eliminar las emisiones de combustibles fósiles y los subsidios a fin de que podamos alcanzar las emisiones netas a cero a más tardar en 2050”.

Argentina aún está lejos de esa meta. Según el Informe del Estado del Ambiente presentado recientemente por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, durante 2017 el 86,9% de la oferta interna de energía provino de la explotación de combustibles fósiles (53,6% de gas natural, 32% de petróleo y 1,3% de carbón). Las energías renovables -con nuevos proyectos adjudicados- se ubican en el 13% restante, junto con fuentes hidroeléctrica y nuclear.

¿Y ahora? El después del informe.

Cuáles serán las implicancias de este nuevo informe en la toma de decisiones políticas. “La gente está respondiendo a este informe. Varios países ya están presentando sus objetivos de emisiones netas cero en sus legislaciones. Estamos empezando a ver los signos del progreso que queríamos obtener del informe”, respondió Jim Skea, copresidente del Grupo de Trabajo 3 del IPCC, quien aseguró que lo primero que haría al regresar a Reino Unido sería dar una charla en el Parlamento local sobre el reporte.

De igual forma lo hará Valerie Masson-Delmotte, copresidente del Grupo de Trabajo 1 del IPCC, en su retorno a Francia: “Esto no se trata sólo de los gobiernos. Me gustaría ver que el informe se comparta ampliamente entre la sociedad civil y los estudiantes universitarios de todo el mundo. El conocimiento que trasciende del reporte da claves a múltiples personas sobre cómo actuar, no sólo a los gobiernos”.

¿Y en Argentina? Camilloni cuenta: “Desde el sector político, el reporte todavía no tuvo mucho impacto visible como sí ocurrió en otros países, donde la respuesta de convocatoria a los científicos fue inmediata, por ejemplo, en Europa o Australia. Aquí todavía no se inició ese proceso más allá de la difusión en los medios de comunicación. Todavía hay tiempo para reaccionar, poner las cartas sobre la mesa y empezar la discusión. Si la convocatoria no sale desde el sector político, seremos los científicos los que promoveremos que ello ocurra”.

Entre las soluciones que propone el informe, se destacan la transición energética, el cambio en las dietas alimenticias y su forma de producción garantizando la seguridad alimentaria, y el uso de la tecnología para reducir emisiones contaminantes (con objetivos netos cero para 2050) y capturar carbono.

“El reporte intentó cubrir todos los espectros que la discusión global en el tema requiere: información con el mayor nivel de certeza posible sobre los impactos y la reducción necesaria de emisiones para limitar el calentamiento al 1.5°C”, explica Vera y subraya: “Es información que no había estado consolidada con estas características. Hasta el momento eran opiniones. El informe le da robustez a esa discusión que antes era una probabilidad”. Desde el IPCC aseguran que el reporte “será un aporte científico clave en la Conferencia de la Partes (COP24) en Katowice, Polonia, en diciembre próximo”.

Tras la alarma de los datos, llega el momento de la acción. Así lo asegura Camilloni: “Lo más contundente del reporte es que hay que cambiar todo. Implica una transformación cultural, de nuestra forma de producir. No sólo hay que cambiar todo, sino que hay que hacerlo en poco tiempo, porque, en algunos casos, las consecuencias pueden llegar a ser irreversibles”.

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Francesco Tonucci y algunas ideas para mejorar las escuelas

Francesco Tonucci dio una conferencia y contó sus ideas para mejorar las escuelas

El pedagogo italiano abogó por la inclusión real de cada niño en su colegio.

Por Javier Sinay

26 de octubre de 2018

Francesco Tonucci







“¿Por qué la escuela, como institución, tiene problemas?”, preguntó ayer ante un auditorio lleno Francesco Tonucci. Pedagogo italiano nacido en 1940, dibujante y autor de muchos libros en los que aboga por la inclusión de todos los niños en el sistema escolar, Tonucci dio una conferencia en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. “La escuela tiene problemas porque es para pocos. Por ejemplo, un niño que puede reparar el motor de un auto en 10 minutos pero que no es bueno en álgebra, es considerado un burro”.

La conferencia, titulada “Necesitamos la niñez para transformar la escuela”, fue organizada por la Fundación Arcor y por la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP). En días anteriores, Tonucci se había presentado en las ciudades de Arroyito, Villa María y Córdoba.

Tonucci (en el medio) en la conferencia de ayer, en la Facultad de Derecho de la UBA.
Tonucci (en el medio) en la conferencia de ayer, en la Facultad de Derecho de la UBA.

Tonucci se apoyó varias veces en la Convención internacional sobre los derechos del niño y de la niña, donde se acuerda que hay que llevar la capacidad de los chicos al máximo. Para Tonucci, el hecho de que los niños se adapten a la escuela y no al revés, es contrario a la Convención. “Necesitamos una escuela que promueva y apruebe a todos los alumnos”, dijo, “pero no porque los alumnos sean buenos, sino porque la escuela sea buena y pueda ofrecer a cada alumno los instrumentos para desarrollar sus capacidades y vocaciones: aquellos para los que nació”.

También dijo que los alumnos deben ser parte del gobierno de una escuela: “Una escuela no puede ser adecuada si no conoce qué piensan los alumnos. Por eso deben ser parte de su gobierno. Y también porque de este modo podrán sentirla ‘su’ escuela y vivirla como un regalo”.


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Lo que tiene que hacer la Argentina para estar preparada para pagar las pensiones de los futuros jubilados

Lo que tiene que hacer la Argentina para pagar las pensiones de los futuros jubilados

De acuerdo con el último Índice Mundial de Pensiones realizado por la consultora Mercer, el sistema de pensiones argentino no tiene el nivel de preparación suficiente para afrontar este fenómeno. La masa de jubilados a escala global es uno de los grandes desafíos para países que no cuentan con estructuras de aportes suficientes.

Por Iván Weissman

26 de octubre de 2018

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Los sistemas previsionales del mundo no están preparados para poder recibir a una población que cada vez vive más tiempo. El envejecimiento de la población es un desafío para los gobiernos. El dilema es cómo balancear los objetivos gemelos de brindar una jubilación digna a la gente y no descarrilar a la economía en el proceso.

Existe una tensión natural entre estos dos objetivos. Un sistema que proporciona beneficios muy generosos es poco probable sea sostenible en el tiempo, mientras que un sistema que sea sustentable durante muchos años podría estar proporcionando beneficios muy modestos.

De acuerdo con el más reciente Índice Mundial de Pensiones realizado por la consultora Mercer, nuestro país está muy por debajo del nivel de preparación suficiente para lidiar con ese fenómeno. El ránking, que considera los aspectos de adecuación, sostenibilidad e integridad (que van de 0 a 100), lo lideran Holanda y Dinamarca, con puntuaciones de 80,3 y 80,2.

Argentina obtuvo una calificación de 39,2 puntos, la más baja de los 34 sistemas que forman parte del ránking anual que se publica desde hace 10 años. Su mejor promedio correspondió al área de Integridad (44,1) que considera indicadores de regulación, costos y protección. En Adecuación -referido a los beneficios, ahorro, apoyo fiscal y la forma en que está diseñado el sistema- obtuvo 40,8, su menor calificación. La menor calificación fue en Sostenibilidad (33,8) que evalúa a las coberturas, activos, deuda pública y crecimiento económico.

En América Latina, el mejor sistema es el de Chile, que está entre los top 10. Además se destacan los sistemas de Colombia (62,6), Perú (62,4) y Brasil (56,5), que se ubican en las posiciones 14, 16 y 21, respectivamente.

Recomendaciones para Argentina

El informe dice que el argentino es “un sistema que tiene algunas características deseables, pero también tiene grandes debilidades y omisiones que deben ser atendidas. Sin estas mejoras, su eficacia y sostenibilidad están en duda”.

El estudio recomienda elevar el porcentaje de cotización obligatoria y la edad de retiro, además de incluir a adultos mayores en la fuerza de trabajo. También mejorar la inclusión de trabajadores independientes.

Otras sugerencias: 

– Introducir incentivos fiscales para que aumenten las contribuciones voluntarias para elevar los ahorros para la jubilación
– Aumentar la cobertura de los empleados en planes de pensiones ocupacionales
a través de membresía automática, elevando así los niveles de aportes
-Mejorar el marco regulatorio de los sistemas privados

 

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Qué es “¡Háblalo!”, la app argentina que le da voz a quienes no la tienen

Qué es “¡Háblalo!”, la app argentina que le da voz a quienes no la tienen

Está presente en 45 países y la usan más de 40 mil personas con problemas auditivos o dificultades para expresarse verbalmente. La aplicación registra lo que quieren decir los usuarios y le pone voz.  Es gratis, funciona sin conexión y la creó un joven argentino de 19 años, campeón internacional de robótica.

Por Joaquín Sánchez Mariño

24 de octubre de 2018

hablalo como funciona







¿Qué es? ¡Háblalo! es una aplicación que les facilita la comunicación a las personas con problemas auditivos o con dificultades para comunicarse verbalmente. Lo que hace es traducir a voz lo que el usuario quiere decir, y luego traducir a texto lo que el interlocutor responde hablando. De esta forma permite desenvolverse en la vida cotidiana a personas con diferentes dificultades de interlocución.

¿Quiénes la pueden usar? Está pensada para que sea una app no solo inclusiva sino también accesible. Es decir, no solo es fácil de usar sino que también es gratis y no necesita de internet para funcionar, ya que en muchos casos los usuarios están en zonas vulnerables y no tienen acceso a una red. Además, para que sea más accesible aún, funciona hasta en teléfonos con seis años de antigüedad.

¿Cómo funciona? Básicamente es un puente entre el usuario y el mundo exterior. La app se baja al teléfono y su uso es intuitivo. Utiliza el mismo traductor de Google para interpretar la voz y pasarla a texto. Para más detalles pueden visitar su web. Respecto al funcionamiento, este video lo explica fácilmente.

 

¿Quién la inventó? Su creador se llama Mateo Salvatto, un chico de 19 años nacido en Buenos Aires, especialista en programación y campeón internacional de robótica en el 2016 (en el campeonato Robotraffic, organizada por la universidad israelí Technion). No es un proyecto aislado: Mateo creó Asteroid Technologies, una empresa dedicada en su mayor medida a ¡Háblalo! pero con distintos proyectos en carpeta.

¿En qué países está? Según su creador, está presente en 45 países (cada uno en su idioma), y tiene más de 40 mil usuarios. Está en los cinco continentes, pero todavía no logró entrar a China, donde hay muchas restricciones. De todas formas, Mateo expuso su app en una convención en el gigante asiático.

Mapa de los países en los que está presente la app.
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Cuáles son los planes de la Argentina para enfrentar sus cinco desafíos ambientales más urgentes

Cuáles son los planes de la Argentina para enfrentar sus cinco desafíos ambientales más urgentes

Proteger los bosques frente al avance de la frontera agrícola, atenuar el riesgo de desertificación de un tercio del territorio nacional, acelerar el desarrollo de las energías limpias, incrementar el tratamiento y reciclado de residuos, y reducir la emisión de dióxido de carbono son los principales desafíos ambientales de la Argentina. Los planes para cada uno de ellos, y las experiencias internacionales.

Por Javier Drovetto

23 de octubre de 2018

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La semana pasada se publicó el Informe del estado del ambiente 2017, un trabajo minucioso de 612 páginas en el que la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación analiza con datos oficiales cómo evolucionó la salud ambiental de la Argentina.

El documento, que se presenta por segundo año consecutivo y por tercera vez en la historia, analiza además cuáles son los procesos productivos y sociales que más afectan el entorno ambiental.

A continuación, un detalle de los cinco problemas ambientales más urgentes que tiene que resolver el país, qué hace para lograrlo y qué resolvieron los países que atraviesan situaciones parecidas.

1. Deforestación: la expansión agrícola avanza sobre los bosques

Por primera vez desde que en 2007 se aprobó la ley que protege los bosques, la deforestación en el país no bajó sino que subió un 10%.

En 2017 desaparecieron 172.639 hectáreas o el 0,38% de los bosques. En 2016, los desmontes habían bajado a 155.851. Así se cortó un período de diez años en los cuales se había bajado la tasa de deforestación del 1% al 0,35%, aunque siempre muy por arriba del promedio mundial del 0,08%.

Los desmontes en Chaco, Santiago del Estero, Salta y Formosa significaron el 72% de la deforestación.

En la Secretaría de Ambiente reconocen que el aumento de la deforestación podría explicarse por la reactivación agropecuaria, alentada por la baja de las retenciones a las exportaciones del sector en el período 2016/2017.

“La expansión de la frontera agropecuaria es una de las principales causas de pérdida de bosques, que son desmontados para el cultivo de diferentes especies, principalmente soja”, afirman desde la Secretaría. Y agregan que esa expansión obliga a que la ganadería se desplace hacia zonas de bosque.

La pérdida de áreas boscosas tiene consecuencias ambientales y sociales: incremento de gases de efecto invernadero por la liberación de dióxido de carbono, erosión de suelos, inundaciones por la desaparición de un reservorio natural de agua de lluvia, pérdida de biodiversidad, y migración de las poblaciones rurales.

Los planes en la ArgentinaExiste una apuesta a fortalecer la partida instaurada por la ley de bosques para financiar proyectos de restauración o explotación sustentable de bosques. En 2017 se asignaron $ 556 millones, el monto de inversión más alto desde la sanción de la ley, pero apenas un 8% de lo que determina la ley.

“Un instrumento que desarrollamos con el Conicet y la CONAE y lanzaremos en breve es un sistema de alerta temprana de deforestación. A través de imágenes satelitales, cada 15 días se emitirán alertas de posibles focos de deforestación”, adelantó Diego Moreno, secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales.

Otro plan es el de restauración de bosques degradados, con experiencias en ocho provincias. Y hay un cuarto programa, Bosques y Comunidades, que ayudar a las comunidades indígenas y criollas a que aprovechen el potencial productivo del bosque mediante la explotación forestal y la cría de animales, pero sin degradarlo. Esa línea ya alcanza a unas 75 comunidades que tienen 410.000 hectáreas.

La Secretaria de Ambiente tiene planes de restauración e implantación de bosques.
La Secretaria de Ambiente tiene planes de restauración e implantación de bosques.

Experiencias internacionales. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) identificó en el informe 2018 sobre El Estado de los Bosques del Mundo varios países que ampliaron la superficie de bosques.

A la cabeza están Filipinas (3,3%), Chile (1,8%), Laos (1%), Gabón (0,9%), Vietnam (0,9%), China (0,8%), Francia (0,7%), India (0,3%), Australia (0,2%) y Estados Unidos (0,1%).

En Chile, el gobierno apostó a la producción forestal y avanzó con la plantación de bosques y métodos de explotación sustentables. Ocurre que el sector forestal está orientado al comercio internacional y exporta por U$S 6.100 millones al año, solo superado por la minería

2. Desertificación: el crecimiento de las tierras secas

El informe de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable sostiene que unas 100 millones de hectáreas de tierras secas, el 37% del país, entraron en un proceso de degradación, y si no se detiene puede convertir esa superficie en algo parecido a un desierto.

Lo dramático es que cada año unas 2 millones de hectáreas se suman a la zona erosionada. Este fenómeno es relevante en Río Negro, La Pampa, San Luis, Mendoza, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Salta y Jujuy.

En Ingeniero Jacobacci, Río Negro, el suelo es casi desértico. Crédito: INTA Bariloche.
En Ingeniero Jacobacci, Río Negro, el suelo es casi desértico. Crédito: INTA Bariloche.

Las causas suelen ser el sobrepastoreo, una excesiva carga ganadera y desmontes para aprovechar la madera o despejar el terreno para actividades agrícola. Cuando disminuye la vegetación por esas causas, el viento o el agua erosionan la tierra.

“Lo que se pierde es la capa fértil del suelo”, explicó Almut Therburg, coordinadora del Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación. Con menos flora, la tierra pierde capacidad de retener agua. Y así se retroalimenta la degradación.

La pérdida de suelo tiene un impacto económico y ambiental. La Secretaría de Ambiente estimó en U$S 29,9 millones anuales la pérdida por menor productividad en cultivos de soja, maíz y trigo. Y advierte que las tierras secas con procesos de desertificación aportan cerca del 40 % de la producción agrícola y el 47 % de la ganadera.

Las consecuencias ambientales son la pérdida de los servicios ecológicos de la tierra, como la función de regulación hídrica, la captura de carbono y la conservación de biodiversidad.

Los planes en la ArgentinaEl problema tiene una relación directa con la actividad agropecuaria. Por eso, la Secretaria de Ambiente trabaja en la difusión de 90 prácticas de manejo sustentable en 11 provincias. Son técnicas, procedimientos y desarrollos tecnológicos para desarrollar actividades no degraden el suelo.

“Antes de fin de año, lanzaremos un plan nacional de lucha contra la desertificación, que incluirá la promoción de esas prácticas y la implementación de beneficios para los productores que las adopten”, confió Diego Moreno.

Habrá que ver también qué impacto puede lograr ForestAR, un programa nacional con el que se busca implantar bosques orientados a la explotación maderera pero de manera sustentable.

Experiencias internacionales. La FAO estima que en el mundo dejan de ser productivas entre 6 y 7 millones de hectáreas de suelo cada año. Por lo que la desertificación es un problema global.

Diego Moreno contó que la Argentina intercambia experiencia con especialistas de México y China, donde su estrategia para combatir la erosión de tierras pasa principalmente por la reforestación y la implementación de prácticas productivas sustentables.

3. Energías limpias: la urgencia de acelerar su desarrollo

La mitad de la emisión de gases de efecto invernadero que genera el país las produce el sector energético. Y eso ocurre porque si bien hubo cambios en la matriz energética, las renovables sólo aportan el 2%.

En las últimas décadas se dio un proceso de sustitución de los hidrocarburos en la generación de energía. La participación del petróleo, que en 1960 representaba el 70 % de la matriz, se redujo al 32%. Pero no aumentaron las renovables: como contraparte hubo un incremento del gas natural, que representaba menos del 10 % y en la actualidad llega al 54 %.

Evolución de la producción de energía eléctrica en Argentina, por tipo de fuente.
Evolución de la producción de energía eléctrica en Argentina, por tipo de fuente.

Los planes en la ArgentinaCon el comienzo de la nueva gestión, hace dos años, el país realmente orientó inversiones al desarrollo de plantas de energía renovables, principalmente parques solares y eólicos.

Desde la Subsecretaría de Energías Renovables de la Nación, que dirige Sebastián Kind, aseguran que, gracias al plan Renovar, ya “hay 70 plantas de generación de energías limpias en construcción, 20 de ellas solares”. Entre todas, prevén aportar 2700 megavatios, lo que ampliaría la participación de las renovables al 8% de la matriz.

Según la ley 27191, las renovables debieron haber representado el 8% de la matriz ya en diciembre de 2017 y alcanzar el 12% en 2019.

El parque solar  La Cumbre, en San Luis, fue inaugurado este año.
El parque solar La Cumbre, en San Luis, fue inaugurado este año.

Experiencias internacionales. A nivel mundial, las renovables representan el 10,4% de la generación mundial, según Ren21, una red global que monitorea el avance de estas energías.

La cifra también está lejos de la incidencia que tienen las energías limpias en Uruguay (44%, con predominio de las eólicas), Brasil (19%, combinando eólica y pequeñas hidroeléctricas) o Chile (17%, también con eólica e hidroeléctricas), según el sitio Climatescope, que permite comparar las matrices energéticas de los países.

4. Residuos: una tonelada de basura cada dos segundos

En 2015, la generación de residuos en Argentina dio un promedio de 1,02 kilogramos por persona, 45.000 toneladas diarias o una tonelada cada dos segundos. Marca un aumento leve en la generación de basura.

Kilos de basura que genera por día una persona en la Argentina. Fuente: Secretaria de Ambiente de la Nación.
Kilos de basura que genera por día una persona en la Argentina. Fuente: Secretaria de Ambiente de la Nación.

En cuanto a la composición de la basura, en la Ciudad de Buenos Aires el 14% era papel o cartón, el 13% plásticos, el 6% textiles, el 4% vidrios y el 2% metales. Es decir que el 39% de la basura es reciclable. Sin embargo, el reciclaje en la ciudad de Buenos Aires sólo llega al 26% de la basura.

Existe otro dato desalentador: en 2014 se reciclaron 235.000 toneladas de plástico, lo que representa apenas el 12 % del total generado. Pero en 2016 ese recupero bajó a las 200.000 toneladas.

A nivel país, el informe de Ambiente señala que existen cerca de 5.000 basurales a cielo abierto sobre unas 8.600 hectáreas. Y advierten que alrededor del 37% de la población no está cubierta por el servicio de disposición final adecuada de sus residuos.

El relleno sanitario de Ensenada recibe basura de municipios del sur bonaerense. Crédito: CEAMSE
El relleno sanitario de Ensenada recibe basura de municipios del sur bonaerense. Crédito: CEAMSE

Los planes en la ArgentinaDesde la Secretaría de Ambiente remarcan que el problema es desafiante porque el manejo de los residuos es por ley responsabilidad de los municipios.

De todos modos, Thierry Decoud, secretario de Control y Monitoreo Ambiental, señaló que trabajan en una serie de leyes que apuntan a garantizar el tratamiento de algunos productos.

Por un lado, el Congreso ya discute un proyecto de ley de responsabilidad extendida del productor, que establece que quienes producen o importan bienes que una vez descartados necesitan un tratamiento especial deben ayudar a diseñar el circuito de disposición final. Eso, por ejemplo, le cabría a los fabricantes o importadores de electrodomésticos y neumáticos.

Otra proyecto en el que trabaja la Secretaría es en la actualización de ley de residuos peligrosos, orientando la norma hacia el recupero de esos desperdicios.

La posibilidad de contar con una ley que regule qué responsabilidad deben tener las empresas que comercializan bebidas en envases plásticos por ahora no está en la agenda inmediata.

Experiencias internacionales. En Estocolmo, capital Suecia, la basura vale oro: se recicla el 99% de sus desechos. Su gestión contempla la prevención, reutilización y reciclaje.

El sistema de recolección de basura es diferenciado: se separan alimentos, que se usan para hacer fertilizantes, compost o biogás; los textiles, que se usan para fabricar ropa; y los papeles.

La basura que no se reutiliza, llega a las 32 estaciones de procesamiento de basura y producción de energía. De hecho, su propia basura no es suficiente para generar toda la energía necesaria en el país, por lo que importan 800.000 toneladas de otros países.

5. Temperatura: reducir la emisión de dióxido de carbono

Aunque no depende sólo de la Argentina, el compromiso de minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero es uno de los principales desafíos ambientales y está atado, en gran medida, a cuánto pueda avanzar el país en la resolución de los temas analizados en esta nota.

La última medición local, de 2014, determinó que el país emitió 369 megatoneladas de dióxido de carbono. La mayor participación de esas emisiones corresponde al sector energético (53%),; seguido por la agricultura, ganadería, silvicultura y deforestación (39%); luego por la industria (4%); y finalmente los residuos (4%).

De que el país y el mundo logren reducir las emisiones depende que la temperatura no suba más allá de 1,5° respecto de los niveles preindustriales. Hoy, según el informe de Ambiente, la temperatura del país subió entre 0,5° y 1°, según la zona.

Para lograr que el aumento de temperatura no supere ese límite, los expertos de la ONU sobre el cambio climático (IPCC) aseguran que las emisiones de CO2 deberán caer un 45% de aquí a 2030 y el mundo deberá alcanzar en 2050 una “neutralidad de carbono”. Es decir, tendrá que dejar de emitir más CO2 del que se retira de la atmósfera.

Los planes en la Argentina. La meta que el país espera alcanzar es no exceder las 483 mega toneladas de dióxido de carbono para 2030. “Para un país en vías de desarrollo y que necesita crecer, eso significa una reducción del 18% respecto a los niveles de emisiones a los que llegaríamos si instrumentáramos las medidas que tenemos planeado hacer. Además trabajamos en un segundo escenario de mayor esfuerzo que implicaría una reducción del 37%”, aseguró Carlos Gentile, secretario de Cambio Climático de la Nación.

Para lograrlo, se creó en 2016 un gabinete de cambio climático que conforman los ministros. De ahí salieron las propuestas para alcanzar la meta. El aporte más sustancial lo deberá hacer el área de Energía, con el incremento de renovables en la matriz energética.

En segundo lugar, el gobierno apuesta a no seguir perdiendo superficie de bosques e implantar nuevos, algo que hoy se evidencia como difícil. El Ministerio de Producción deberá trabajar con las cámaras sectoriales para alcanzar mayor eficiencia energética y que aprovechen procesos productivos para generar su propia energía.

El área de Transporte debe apuntalar el transporte público para desalentar el uso de autos y mejorar rutas y trenes, para así hacer más eficiente el transporte de cargas. Finalmente, Agroindustria debe trabajar en la incorporación de prácticas productivas más sustentables.

Experiencias internacionales. El pacto para reducir emisiones se selló en 2015 en Francia y se lo conoce como el Acuerdo de París. En ese encuentro de líderes mundiales se acordó que cada país, desarrollado o no y sin importar su PIB, establezca metas para reducir las emisiones.

Por eso resulta prematuro hablar de casos exitosos. Pero sí hay un punto de partida: según datos de las Naciones Unidas, en 2016 las emisiones globales fueron de 51.900 megatoneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2eq).

En ese escenario, China, Estados Unido y la India son los que más gases lanzan a la atmósfera y por lo tanto son los que más contribuciones pueden hacer al ambiente. La participación porcentual de Argentina, en cambio, representa un 0,7% de las emisiones globales.

Emisiones de gases de efecto invernadero por país (2014). Fuente: CAIT, World Resources Institute
Emisiones de gases de efecto invernadero por país (2014). Fuente: CAIT, World Resources Institute
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La promesa de la revolución digital para la salud pública

La promesa de la revolución digital para la salud pública

Las nuevas tecnologías digitales están expandiendo las capacidades de los médicos y hospitales de maneras insospechadas hasta hace unos pocos años. Los avances son una gran oportunidad para que el mundo logre cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para la salud pública.

Por Ann Aerts y Harald Nusser

22 de octubre de 2018

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En su reciente y exitoso libro Factfulness, el ya fallecido experto en salud mundial Hans Rosling muestra que horrores tales como los desastres naturales, los derrames de petróleo y las muertes en el campo de batalla siguen una clara tendencia descendente, mientras que la productividad de las cosechas, las tasas de alfabetismo y otros indicadores de desarrollo están en alza. Basándose en hechos y datos comprobados, Rosling sostiene que hay motivos para el optimismo, aunque el mundo parezca cada vez más caótico.

También los hay en el ámbito de la salud mundial, por una sencilla razón. Así como la Revolución Industrial produjo avances trascendentales en medicina, la actual revolución digital nos permitirá mejorar la atención de la salud en modos que hace apenas unos años hubiera sido difícil imaginar.

Los objetivos de las Naciones Unidas son ambiciosos pero alcanzables

Casi todos los países del mundo se han comprometido a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, una agenda internacional para la mejora del bienestar de la humanidad y del planeta que es su sostén. En relación con la salud mundial, los ODS apuntan a eliminar las muertes infantiles por causas evitables y las grandes epidemias, y alcanzar la cobertura universal de salud.

Pese a ser sumamente ambiciosos, los ODS son claramente alcanzables. Sólo necesitamos aprovechar las oportunidades ofrecidas por Internet, los dispositivos móviles y otras tecnologías digitales, que ya están ampliando el acceso a la atención médica y mejorando su calidad en comunidades remotas.

Una gran oportunidad mejorar los servicios a lugares remotos

Tomemos por ejemplo la India. Hace unos meses, el gobierno del primer ministro Narendra Modi presentó el “Modicare”, el programa de seguro médico con financiación estatal más grande del mundo, que cubrirá a más del 40% de los 1300 millones de ciudadanos indios. El gobierno apunta a detener el incremento de enfermedades no transmisibles (ENT) como la diabetes y el cáncer, y al mismo tiempo ahorrar a las familias gastos en salud causantes de pobreza. En un país del tamaño de la India, un programa de esta naturaleza depende en gran medida de la tecnología, para conectar a la gente con los servicios sanitarios, almacenar y analizar datos de los pacientes, y evitar errores catastróficos por la mezcla de historiales médicos.

La tecnología digital también habilita el acceso de pacientes en áreas remotas a los profesionales médicos más capacitados. El programa de telemedicina de la Fundación Novartis en Ghana logró que el 70% de las consultas médicas se gestione por teléfono, lo que ahorra a los pacientes trabajosos traslados a centros de atención primaria.

Las tecnologías digitales también están revolucionando la capacitación médica. En regiones aisladas, es común que los trabajadores sanitarios deban hacer largos trayectos a pie para recibir capacitación, e inevitablemente muchos terminan sin la formación que necesitan. Pero ahora los proveedores de atención médica pueden recibir capacitación por medio de teléfonos inteligentes y tabletas. Una de nuestras entidades asociadas, Last Mile Health, creó una plataforma digital enteramente dedicada a la capacitación comunitaria en salud. Estas y otras iniciativas están descentralizando la provisión de atención médica y la capacitación relacionada, y empoderando a los profesionales locales (todo lo cual es esencial para alcanzar la cobertura universal de salud).

No hace falta decir que las tecnologías digitales también impulsarán la próxima ola de terapias revolucionarias. En el campo de los ensayos clínicos, la tecnología de redes sociales mejoró la eficiencia de los procesos de reclutamiento, en tanto que la inteligencia artificial y el análisis predictivo han permitido acelerar la realización de los ensayos.

La gran promesa de la Banda Ancha

Pero de todas las tecnologías del espectro digital, la que producirá algunas de las mejoras más significativas será la banda ancha. En los países de bajos ingresos, el acceso a Internet de alta velocidad puede generar cambios en todos los niveles del sistema sanitario.

Pero la construcción de infraestructuras de banda ancha en países escasos de recursos es un desafío complejo. Muy a menudo, los servicios sanitarios digitales están fragmentados entre diversos organismos estatales, empresas y organizaciones no gubernamentales, lo que lleva a una gran duplicación de esfuerzos y a que se desaprovechen oportunidades de colaboración. Un caso ejemplificador es Uganda, donde en 2012 había tantos proyectos sanitarios digitales incompatibles, que el gobierno tuvo que poner una moratoria temporal a todos ellos.

El Grupo de Trabajo sobre Salud Digital de la Comisión de Naciones Unidas sobre la Banda Ancha, copresidido por la Fundación Novartis, está trabajando con especial énfasis en el uso de la tecnología para mejorar la atención de las ENT. Durante la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre, la Comisión publicó un informe titulado The Promise of Digital Health: Addressing Non-communicable Diseases to Accelerate Universal Health Coverage in LMICs [La promesa de la salud digital: el tratamiento de las enfermedades no transmisibles para acelerar una cobertura sanitaria universal en los países con ingresos bajos y medios]. El objetivo es ofrecer a las autoridades y demás partes interesadas recomendaciones pragmáticas que las ayuden a reimaginar modos de aplicar las tecnologías digitales al tratamiento de las ENT.

Es evidente que los gobiernos deben esforzarse en aumentar la integración interministerial de las iniciativas de salud digital y coordinar el trabajo con entidades privadas y sin fines de lucro en la medida de lo posible. Una colaboración de ese tipo ya se da en lugares como Filipinas, donde hay un comité nacional específico encargado de supervisar diversas iniciativas en digitalización de servicios sanitarios, lo que crea un entorno ideal para la innovación digital.

Pero la tecnología digital no es una panacea, así que hay que elegir bien las prioridades. La primera debería ser dar más importancia a los resultados. En muchos países, a los proveedores sanitarios se los recompensa por las tareas que realizan, no por los resultados finales; esto puede cambiar, con el uso de tecnologías digitales orientadas a los resultados.

Una segunda prioridad es mejorar el alfabetismo en datos. Las tecnologías digitales permiten capturar y analizar datos para extraer conocimiento en todos los niveles, desde la biología individual hasta las pautas mundiales de las enfermedades. Los programas de estudio destinados a proveedores y administradores de servicios sanitarios deberían incluir formación en estadística, gestión de datos y análisis de datos, para que puedan seguir el ritmo de los avances digitales.

Una prioridad final es tener presente que la tecnología digital sólo es valiosa cuando se la usa para mejorar el funcionamiento de los sistemas. Los médicos no deberían pasar más tiempo ingresando datos que atendiendo a los pacientes. Felizmente, cuando se la aplica bien, la tecnología digital ayuda a automatizar el proceso, liberando a los profesionales para que hagan lo que mejor saben hacer.

Han pasado tres años desde que el mundo ratificó los ODS, que incluyen como metas a corto plazo alcanzar la cobertura universal de salud y el acceso universal y asequible a Internet. Los avances recientes muestran que hay motivos para confiar en que lo lograremos, pero eso depende de que sepamos aprovechar la revolución digital en beneficio de todos.

Traducción por Esteban Flamini

Ann Aerts es la directora de la Fundación Novartis. Harald Nusser es director de Novartis Social Business.

© Project Syndicate 1995–2018 | Foto: Jean-Francois Monier – AFP

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Ojo con enamorarse de la Inteligencia Artificial

Ojo con enamorarse de la Inteligencia Artificial

Hay una lección en un mito de la antigua Grecia. Quienes advierten sobre los peligros potenciales y las consecuencias no deseadas de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático tienen razón al invocar a Pandora y su jarrón de miserias. De hecho, el mito de Pandora es en realidad más apropiado de lo que muchos creen, no por lo que dice sobre la curiosidad ingenua, sino por lo que nos dice sobre la relación de la humanidad con la tecnología.

Por Adrienne Mayor

19 de octubre de 2018

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En los debates sobre las implicaciones de la inteligencia artificial (IA), tarde o temprano alguno evoca el antiguo mito griego de la caja de Pandora. La versión popular moderna del cuento retrata a Pandora como una mujer trágicamente curiosa que al abrir una pequeña urna libera por error todos los males de la humanidad. Como aquello del genio que salió de la botella, el caballo que se escapó del establo o el tren que ya se fue de la estación, el mito de Pandora se ha convertido en un lugar común.

Sin embargo, en los debates sobre la IA y el aprendizaje automático, el cuento de Pandora real es mucho más pertinente de lo que muchos perciben. Nos enseña que es mejor oír a los “prometeicos”, preocupados por el futuro de la humanidad, que a los “epimeteicos”, que se dejan llevar muy fácilmente por la perspectiva de beneficios inmediatos.

Lo que dice el mito

La historia de Pandora es uno de los mitos griegos más antiguos, con primeros registros que datan de hace más de 2500 años, en tiempos de Homero. En el relato original, Pandora no era una muchacha inocente que no puede evitar la tentación de abrir un recipiente prohibido. En cambio, según nos dice el poeta Hesíodo, era una criatura “creada, no nacida”: un androide de apariencia real, hecho por Hefesto (dios de la invención) por encargo del todopoderoso Zeus y según sus crueles especificaciones, que debía comportarse como una cautivante doncella, para tenderles una trampa a los mortales, como manifestación del kalos kakon: “el mal oculto en la belleza”.

El nombre Pandora quiere decir “todos los dones”, y se debe a que todos los dioses aportaron algo a su composición. Una vez salida de la fragua de Hefesto, Hermes escolta a la encantadora “jovencita” hasta la Tierra y se la ofrece como prometida a Epimeteo; la dote que llevaba era la fatídica urna sellada, llena de otros “dones”.

Epimeteo era hermano de Prometeo, el titán rebelde defensor (y según algunos relatos, creador) de la humanidad. Preocupado por la evidente vulnerabilidad de los humanos, Prometeo enseña a hombres y mujeres el uso responsable del fuego y otras herramientas. Pero esto enfurece a Zeus, un despiadado tirano que custodia celosamente su acceso exclusivo a toda tecnología maravillosa. Como castigo, Zeus encadena a Prometeo a una roca y envía a su “dron”, un águila (también creada por Hefesto), para que le coma el hígado.

Por su parte, Pandora había sido pensada deliberadamente para castigar a la humanidad por aceptar el don del fuego recibido de Prometeo. Básicamente un seductor fembot con IA, no tenía padres, ni recuerdos de la infancia, ni emociones de ningún tipo, ni estaba destinada a envejecer y morir. Estaba programada para ejecutar una única misión malévola: ganar aceptación en la Tierra y luego abrir la urna.

La importancia de la previsión

Pero hay más en esta historia. Como nos dice Platón, el nombre Prometeo (“el que piensa antes”) es sinónimo de “previsión”; Prometeo siempre tenía en cuenta el futuro, a diferencia de su despreocupado hermano Epimeteo (“el que piensa después”). Siendo el más racional y justificadamente paranoide de los dos, Prometeo trata de advertir a su hermano para que no acepte el peligroso regalo de Zeus. Pero Epimeteo, fascinado con Pandora, la recibe imprudentemente en su vida. Sólo más tarde se dará cuenta de su terrible error.

De modo que la imagen popular que muestra a Pandora retrocediendo horrorizada mientras un enjambre de males sale de la urna es una creación moderna, lo mismo que la empalagosa imagen de la Esperanza que sale última del recipiente para traer alivio a las almas de los hombres. Las representaciones griegas clásicas muestran a Pandora como un astuto autómata: en su imagen más famosa pintada en una vasija aparece como una joven mujer muy erguida y con una inquietante sonrisa.

Además, en la antigüedad, a la Esperanza se la personificaba como una joven mujer llamada Elpis, considerada por lo general sinónimo de imprevisión. No era una bendición, sino símbolo de la incapacidad de anticipar el futuro o evaluar prudentemente las alternativas; no representaba el optimismo vital sino el pensamiento ilusorio. Y para los griegos era otra manifestación del kalos kakon: un mal hermoso desatado entre los humanos. Por eso al menos un artista antiguo retrató a Elpis/la Esperanza, casi igual que Pandora, con una sonrisita satisfecha.

Ahora que las tecnologías de IA y aprendizaje automático están convirtiéndose a pasos acelerados en “cajas cerradas”, el símbolo de la urna sellada de Pandora adquiere un nuevo significado. Pronto la lógica operativa de los sistemas de decisión basados en IA será inescrutable no sólo para sus usuarios, sino también para sus creadores. Entre otras amenazas, hay un claro riesgo de que los sistemas de IA sean “hackeados” por actores malignos o empleados por terroristas y tiranos.

Las advertencias de Hawkins y Gates

Cuando el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, Andrew McAfee (del MIT), Lili Cheng (de Microsoft) y otros optimistas de la IA nos aseguran que esta tecnología aportará grandes beneficios, es imposible no pensar en Epimeteo y Elpis. ¿Debemos realmente confiar en que la humanidad será capaz de ajustar y solucionar los problemas planteados por la IA conforme surjan?

Parece más prudente prestar atención a modernos pensadores prometeicos como el difunto Stephen Hawking, el fundador de Microsoft Bill Gates y otras 115 importantes figuras del ámbito tecnológico que en 2017 denunciaron la amenaza de las armas robóticas e inteligentes, y advirtieron: “No nos queda mucho tiempo. Una vez abierta esta caja de Pandora, será difícil de cerrar”. Estas inquietudes prometeicas también hallaron eco en Sergey Brin (cofundador de Google) y otros especialistas en ética aplicada a la IA, como Joanna Bryson y Patrick Lin, quienes alertan contra una aceptación irreflexiva de los “dones” de la IA antes de haber concebido el modo de controlarlos.

Encuestas recientes señalan que el optimismo sobre los beneficios potenciales de la IA se redujo considerablemente entre los profesionales del área. Al parecer, la comprensión de cómo funciona la IA se correlaciona con expectativas más realistas. Nuestro manejo del futuro de esta tecnología y de nuestra relación con ella debe guiarse no por la ciega esperanza, sino por la previsión basada en el conocimiento y la experiencia.

Traducción por Esteban Flamini

Adrienne Mayor, investigadora en Clásicos e Historia y Filosofía de la Ciencia en la Universidad Stanford, es becaria Berggruen para 2018‑2019 en el Centro de Estudios Avanzados en Ciencias Conductuales de dicha universidad, y autora de Gods and Robots: Myth, Machines, and Ancient Dreams of Technology [Dioses y robots: mitos, máquinas y antiguos sueños tecnológicos], que se publicará en noviembre de 2018.

© Project Syndicate 1995–2018

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