Alianza pública-privada y el rol del empresariado para el desarrollo sostenible

Alianza pública-privada y el rol del empresariado para el desarrollo sostenible

La brecha de financiamiento anual para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU es de 140 mil millones de dólares. La única forma de cerrar esa brecha es con la ayuda del sector privado, en particular, impulsando a las empresas a tomar en cuenta en su toma de decisiones los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza corporativa. Las empresas privadas en el mundo en desarrollo crean el 90% de los puestos de trabajo, que es la forma más efectiva de sacar a las personas de la pobreza.

Por Mahmoud Mohieldin and Svetlana Klimenko

3 de agosto de 2018

kevin-b-leigh-571551-unsplash







Cada mes de julio, en los últimos tres años, docenas de países se reunieron con el objetivo de presentar sus planes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidos. En el último de estos foros políticos de alto nivel, los gobiernos presentaron impresionantes planes, pero, casi ninguno de dichos planes incluía presupuestos o fuentes de ingresos realistas.

Las estimaciones de la brecha de la inversión en desarrollo típicamente se ubican en los millones de millones de dólares, mientras que la asistencia oficial para el desarrollo ronda los US$140 mil millones por año. Una forma eficaz de ayudar a cerrar esta brecha de financiamiento es catalizar una inversión sustancial que provenga del sector privado.

Las diferentes opciones para inyectar fondos privados

El sector privado ha desempeñado durante mucho tiempo un rol integral en el desarrollo económico y la reducción de la pobreza – rol que va mucho más allá de las finanzas. Las empresas privadas en el mundo en desarrollo crean el 90% de los puestos de trabajo (que es la forma más efectiva de sacar a las personas de la pobreza) y facilitan la mejora de la eficiencia, la adopción tecnológica y la innovación, así como la distribución de bienes y servicios.

El financiamiento de los ODS por parte del sector privado se produciría a través de inversores institucionales establecidos, incluidos los fondos de pensiones, los fondos soberanos y las aseguradoras, que en su conjunto representan millones de millones de dólares de “capital paciente”. Sin embargo, tal como están las cosas, los inversores institucionales asignan sólo un porcentaje pequeño de activos a las llamadas inversiones de impacto, mientras que se canalizan grandes sumas hacia un número relativamente pequeño de empresas públicas.

Hay que acordar los criterios para canalizar la inversión

La clave para alcanzar los ODS es, por lo tanto, impulsar a las empresas públicas – especialmente a las grandes empresas que reciben la mayoría de las inversiones institucionales – para que tengan en cuenta los criterios ambientales, sociales y de gobernanza relevantes a los objetivos de desarrollo sustentable en su toma de decisiones. Este enfoque reconoce la necesidad de adoptar una perspectiva a largo plazo cuando se implementan los ODS, incluso mientras respondemos ante su urgencia.

La buena noticia es que la inversión cimentada en los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) ya está en aumento, y la mayoría de los principales inversores institucionales integran eso factores en sus estrategias de inversión, al menos hasta cierto punto. El documento Global Sustainable Investment Review del 2016 informó que US$22.89 millones de millones de activos fueron “gestionados profesionalmente bajo estrategias de inversión responsable” en todo el mundo, un incremento del 25% en comparación con el año 2014. Europa dio cuenta de US$12 millones de millones, y el total de Estados Unidos fue de US$8.7millones de millones, sin embargo, las tasas de crecimiento más altas ocurrieron en Japón y Oceanía.

Al ver la concientización sobre los criterios ambientales, sociales y de gobernanza como una forma de mitigar el riesgo e incluso como una fuente de mejores oportunidades que las previstas, los inversores institucionales buscan incorporar este enfoque en sus actividades principales. Esto es un buen augurio para los objetivos de desarrollo sustentable, pero todavía hay desafíos importantes que superar, comenzando con una comprensión inadecuada del vínculo entre las normas de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza y los objetivos de la Naciones Unidas.

Sólo unas pocas empresas y unos pocos inversores están utilizando los ODS como base para estrategias centradas en la sostenibilidad. Pero la única forma de aumentar el valor para los accionistas y contribuir al logro de los objetivos es que las compañías y los inversionistas se aseguren, de antemano, que sus actividades se centren en los estándares ambientales, sociales y de gobernanza que sean materiales, para ambos, es decir revistan importancia para su industria o negocio y sean útiles para avanzar hacia el logro de los objetivos de desarrollo.

Métricas para medir los avances

En un artículo reciente, Gianni Betti, Costanza Consolandi y Robert G. Eccles trazan un mapa de los temas relevantes a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza que fueron identificados por el Sustainability Accounting Standards Board (SASB) en 79 industrias dentro de diez sectores. Las empresas que utilizan este tipo de mapeo comprenderán a qué ODS contribuirían – hasta el nivel de los propósitos – cuando ellas logran un buen desempeño con respecto a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza que eligieron.

Al revisar los datos sobre el desempeño de las compañías en relación a los criterios, los inversores pueden ver la forma cómo sus fondos están contribuyendo a la consecución de los objetivos de desarrollo sustentable. Sobre la base de esta información, ellos pueden decidir reasignar sus recursos hacia actividades con las empresas que tienen un mejor desempeño.

La evidencia apunta a que los ejecutivos y empresarios deben equilibrar la atención al desempeño a corto plazo con una perspectiva a largo plazo. Eso incluye una comprensión de qué temas relativos a ambientales, sociales y de gobernanza serán materiales para su industria en el futuro.

Los inversores podrían considerar tomar una visión a largo plazo con respecto al rendimiento financiero de sus carteras basadas en criterios ambientales, sociales y de gobernanza. Estos inversores pueden esperar recibir informes periódicos sobre el desempeño de los criterios y sobre su contribución a los objetivos de desarrollo sustentable relevantes – al igual que reciben informes periódicos sobre el desempeño financiero – con la finalidad de monitorear el progreso y hacer ajustes, si son necesarios.

En muchos sentidos, las empresas privadas ya están contribuyendo a los ODS, pero lo están haciendo de una manera ad hoc que no está adecuadamente etiquetada o dirigida. Al crear estrategias inteligentes, integrales y claramente definidas, las empresas privadas no solo pueden obtener reconocimiento por sus esfuerzos; también pueden ayudar a los gobiernos a establecer presupuestos realistas y planes de financiación claros.

Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos

Mahmoud Mohieldin es vicepresidente senior en el World Bank Group. Svetlana Klimenko es especialista líder en gestión financiera en el World Bank Group.

© Project Syndicate 1995–2018

Historias relacionadas

Últimas historias

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.


hacete miembro

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial

ENCUENTROS
RED/ACCIÓN

ENCUENTROS

Los desafíos urgentes del periodismo argentino
Adriana Amado y Julián Gallo. Modera Chani Guyot.

Jueves 3 de mayo
Fundación Telefónica
Arenales 1540 – CABA
18:00hs

Inscripción: encuentros@redaccion.com.ar

Sobrepeso y obesidad, los graves riesgos de un país mal nutrido

Sobrepeso y obesidad, los graves riesgos de un país mal nutrido

El sobrepeso ya es una pandemia que afecta a 2000 millones de personas en el mundo y provoca 3,4 millones de muertos por año. La Argentina ocupa el primer lugar de América Latina en los índices de obesidad y el problema de la mala nutrición afecta sobre todo a los niños.

Por Laura Cukierman

2 de agosto de 2018

Etiquetado







El ser humano es el único animal sobre la tierra que padece obesidad y ya existe una pandemia declarada. Los expertos aseguran que es consecuencia del entorno en el que se vive hoy, que ya no coincide con el entorno para el cual su cuerpo fue desarrollado. La Argentina ya se ubica en el primer lugar entre los países de América Latina y el Caribe con mayor cantidad de obesos por habitantes. Al mismo tiempo, la obesidad infantil también está creciendo a gran escala en todo el mundo con los riesgos que esto implica a futuro para la población más joven.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta más de 2000 millones de personas con sobrepeso, de las cuales 650 millones son obesas. Una persona con obesidad tiene más riesgo de sufrir diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares , algunos tipos de cáncer, apnea del sueño y, problemas osteoarticulares, entre otros. De hecho, cada año fallecen alrededor de 3,4 millones de personas adultas en el mundo como consecuencia del exceso de peso y la obesidad, según la OMS.

Los cambios en las formas de consumir alimentos, de cocinarlos y envasarlos junto con los productos de una industria alimentaria poderosa que impone sus pautas de consumo forman parte de una coyuntura muy propicia para que la obesidad siga creciendo desde hace por lo menos cuatro décadas. Vivimos en lo que los especialistas consideran un ambiente obesogénico y los datos dan cuenta de esto.

La Argentina lidera un penoso ranking: según la OMS, la tasa de sobrepeso del país es la más alta de América Latina: 60 por ciento. De esta forma, comparte el podio junto con Canadá y Estados Unidos. El mismo ministro de Salud de la Argentina afirmó que se trata del problema más grave en materia de salud pública que enfrenta el país.

¿Pero qué es la obesidad y cómo llegó a convertirse en una pandemia? Como afirma Marcelo Rubinstein, investigador superior del CONICET y Director del Instituto en Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (INGEBI) “la obesidad no es una enfermedad en sí misma, sino una condición en la que el cambio de un conjunto de factores fisiológicos, bioquímicos y clínicos aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y cáncer, entre otras. Al instalarse ese conjunto de cambios, llamado síndrome metabólico, el organismo presenta una gran dificultad de controlar la concentración de glucosa en la sangre – resistencia a la insulina- y con el tiempo se pueden deteriorar los vasos sanguíneos en todo el cuerpo. La ingesta exagerada de azúcares y harinas aumenta la cantidad de energía acumulada en forma de grasa que en las condiciones de vida actuales deja de representar una ventaja adaptativa para convertirse en un problema crónico y creciente de deterioro de la salud.”  

A pesar de lo que algunos suponen, la obesidad no responde a un trastorno genético. Tampoco se trata de una adicción a la comida sino más bien un trastorno de híper consumo. Uno come más de lo que necesita, pero no porque lo pida el cerebro sino porque hay una terrible influencia de señales que te llevan a comer. De esta forma, Rubinstein explica que “nosotros somos organismos perfectamente adaptados a vivir en un mundo donde conseguir alimentos era absolutamente esencial y esos alimentos era escasos y cambiantes en la manera en como se distribuían. Además, para conseguirlos necesitábamos competir contra propios y ajenos. El problema es que ahora no sólo el plano inclinado está al revés, sino que vivimos en un mundo en el cual no hay que hacer grandes esfuerzos por conseguir alimentos, sino que hay una sobre producción de comestibles baratos con propiedades nutricionales escasas y que al consumirse en altas cantidades y frecuencia deterioran nuestra salud”.

Pero el aumento de la oferta alimentaria no asegura que se tenga una alimentación balanceada, que aporte la cantidad adecuada de nutrientes necesarios para mantener un peso adecuado y llevar una vida activa y saludable. De hecho, por primera vez en la historia de la humanidad hay más sobrepeso que desnutrición, dos caras de la misma moneda en muchos casos. Es que en los últimos veinte años la industria alimentaria fue capaz de producir alimentos baratos y con muy bajo valor nutricional convirtiéndose en una parte importante de la comida diaria de las personas con menos recursos. “Los estudios epidemiológicos han marcado en últimos años un traslado de obsesos de los sectores con mejores condiciones socioeconómicas a sectores con escasos recursos. Las comidas procesadas resultan mucho más barata y accesible que aquellos productos más naturales y altos en nutrientes”, señala el investigador.
El presidente Mauricio Macri en la inauguración de sesiones legislativas de 2018 se refirió a la necesidad de combatir esta epidemia al tiempo que sostuvo que “somos el país con mayor obesidad infantil en América Latina y, aunque sorprenda, somos uno de los cuatro que más azúcares consume en el mundo”. El presidente no se equivoca. La obesidad infantil es una de las problemáticas más graves. No sólo está creciendo la cantidad de niños con sobrepeso, sino que estamos asistiendo a las primeras generaciones de bebes obesos. “Esto es totalmente nuevo, se trata de las primeras generaciones que van a vivir menos que las anteriores porque tiene una enfermedad crónica no transmisible con efectos gravísimos”, afirma Rubinstein.

Entre los menores de cinco años se concentran las tasas más altas de obesidad infantil en nuestro país. El Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado por la Organización Panamericana de la Salud /OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura indican que el 10% de los niños menores de cinco años padecen obesidad, y ubica a la Argentina en el segundo lugar dela regió.

Uno de los grandes problemas es que la obesidad es muy difícil de revertir en adultos sino se controla en la niñez. “El cuerpo acumula en su memoria todo lo bueno y lo malo.. Es muy difícil cambiar la curva de lo que el cerebro computa de cuál es el peso corporal a defender”, explica Marcelo Rubinstein.

La gran pregunta que hay que hacerse entonces es sencilla: qué consumen nuestros niños. Según cifras oficiales del Ministerio de Salud, el 80% realiza ingestas elevadas de azúcar y el 100% consume sodio por encima de lo recomendado en detrimento de la presencia de frutas y verduras en la dieta. Los expertos coinciden en que lo recomendable es que los chicos incorporen el 17% de sus calorías a partir de las frutas y las verduras; contra un 7% mostrado por las estadísticas  A su vez, solo en 1 de cada 4 escuelas ofrece frutas y verduras en los kioscos mientras que en 8 de cada 10 se venden bebidas azucaradas..

Algunas experiencias exitosas

Todos los especialistas coinciden en señalar que la única solución para enfrentar esta pandemia es aplicar fuertes políticas públicas para cambiar la cultura alimentaria de la población. El desafió no es sencillo pero varios países ya trabajan en esta dirección cuyo objetivo es disminuir el consumo de productos perjudiciales para la salud a través de la aplicación de impuestos específicos a bebidas azucaradas, etiquetado informado de productos, campañas de bien público en medios de comunicación y estímulos a beber agua corriente en los hogares y espacios públicos.

Un caso ejemplar es el chileno que decidió aplicar una serie de medidas concretas: restricciones a la publicidad, rediseños obligatorios de los envases y reglas sobre los etiquetados para transformar los hábitos alimentarios. La ley 20.606, además, prohíbe la venta de comida chatarra en las escuelas chilenas y no permite que sean publicitados durante programas televisivos o en sitios web dirigidos a públicos infantiles. También se prevé que el año próximo ni siquiera podrán aparecer en TV, radio o salas de cine entre las 6 y las 22 horas. La industria alimentaria rápidamente mostró su rechazo por esta iniciativa, llegando incluso hasta la justicia, pero no lograron revertirla. Todo lo contrario a lo que sucedió en Argentina cuando, a fines de 2017, se dio marcha atrás con la posibilidad de aplicar un impuesto a la bebidas azucaradas para fomentar un disminución en su consumo directamente vinculado a la obesidad. Apenas conocido el proyecto, la empresa Coca Cola anunció que pondría en revisión su plan de inversiones en el país. En Argentina se consumen 137 litros per capita de bebidas azucaradas, el doble que hace dos décadas.

La OMS ha señalado que existe suficiente evidencia respecto de que los impuestos selectivos al consumo, diseñados apropiadamente, resultan en una disminución del consumo de bebidas azucaradas, especialmente si estos incrementan en 20% o más el precio a minoristas. El camino estaría entonces en una decisión política capaz de sostener con firmeza medidas a largo plazo que permitan modificar las pautas de consumo y alimentación en toda la población. De lo contrario, el avance de la enfermedad lenta y silenciosa, traerá consecuencias aún más graves.

Historias relacionadas

Últimas historias

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.


hacete miembro

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial

ENCUENTROS
RED/ACCIÓN

ENCUENTROS

Los desafíos urgentes del periodismo argentino
Adriana Amado y Julián Gallo. Modera Chani Guyot.

Jueves 3 de mayo
Fundación Telefónica
Arenales 1540 – CABA
18:00hs

Inscripción: encuentros@redaccion.com.ar

Las dos mejores formas de reducir la mortalidad infantil

Las dos mejores formas de reducir la mortalidad infantil

La prevención de la muerte en la primera infancia es uno de los principales objetivos de la comunidad de salud global. Sin embargo, si bien se necesitarán grandes inversiones en infraestructura de atención para lograr este objetivo, lo más probable es que los mejores resultados provengan del fomento de la inmunización y la lactancia materna.

Por Melvin Sanicas

2 de agosto de 2018

baby-baby-feet-bed







Una de las metas más ambiciosas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas es el compromiso con poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y niños en el transcurso de la próxima década. Si se cumple, en 2030 ningún país tendrá una tasa de mortalidad neonatal superior a 12 muertes por cada 1000 nacimientos; esto es un cuarto de la tasa actual en algunas partes de África subsahariana.

Dada la magnitud del desafío, se necesitarán enormes inversiones en infraestructura sanitaria y planificación. Pero tal vez el modo más eficaz de reducir la mortalidad infantil sea alentar la adopción de dos recursos inmediatamente disponibles: la vacunación de las madres y la lactancia materna.

La solución no pasa sólo por aumentar los recursos y la inversión

La protección de los niños contra una muerte prematura comienza antes del nacimiento. Cuando una mujer se vacuna contra enfermedades comunes como la gripe, su organismo crea anticuerpos que reconocen virus y refuerzan las defensas naturales contra diversos patógenos. Durante el embarazo, estas proteínas protectoras se transmiten al bebé a través de la placenta.

Lo interesante es que los beneficios continúan después del nacimiento. Por ejemplo, si bien la vacuna contra la gripe no está aprobada para su uso en bebés de menos de seis meses, se ha comprobado en ensayos clínicos que los niños de madres vacunadas están mejor protegidos contra la enfermedad. En un estudio con madres y sus bebés en Bangladesh, se registró una asombrosa reducción del 63% en los casos de gripe entre bebés nacidos de madres vacunadas; del 36% en enfermedades respiratorias graves entre las madres; y del 29% en esas mismas enfermedades entre los bebés.

La vacunación materna contra la gripe también ayuda a proteger a los bebés contra la neumonía, una causa frecuente de mortalidad infantil. En un análisis de 2018 de ensayos de vacunas realizados en Nepal, Mali y Sudáfrica, se halló que los bebés de madres vacunadas tenían 20% menos de probabilidad de desarrollar neumonía. Esto beneficia sobre todo a los niños demasiado pequeños para recibir una vacunación completa contra el Streptococcus pneumoniae y la gripe. Con los datos de estos y otros estudios, los gobiernos de países de bajos ingresos deberían ser capaces de planificar campañas de vacunación más inteligentes y reducir sustancialmente las tasas de morbilidad y mortalidad infantil.

El segundo modo de reducir la mortalidad infantil (la lactancia materna) es probablemente el más efectivo. La leche materna es la nutrición perfecta para un bebé, ya que le provee todas las proteínas, grasas, vitaminas, minerales y enzimas que necesita para mantenerse sano. Y mejor aún, las madres producen todo el tiempo nuevos anticuerpos que ayudan a fortalecer el sistema inmunitario del pequeño hijo.

Convencer a la madres de los beneficios de lactancia materna

Por desgracia, las tasas de lactancia materna están muy por debajo de los niveles deseados. Sólo el 40% de los bebés del mundo se alimentan exclusivamente con leche materna durante al menos los primeros seis meses de vida, como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las razones son complejas, pero un factor que ha contribuido a la disminución de la lactancia materna en muchos países es la falta de educación, sumada a agresivas campañas publicitarias de los fabricantes de leche de fórmula. Hace poco se acusó a Estados Unidos de tomar partido por la industria de las leches de fórmula al oponerse a una resolución de la OMS en apoyo de la lactancia materna.

Convencer a las madres para que den el pecho debería ser más sencillo. Para empezar, los bebés amamantados son menos propensos a contraer otitis bacteriana y meningitis, o a sufrir enfermedades gastrointestinales y diarrea. Estas ventajas se mantienen mientras el bebé reciba el pecho.

La lactancia materna también beneficia a las madres. Está comprobado que las mujeres que alguna vez dieron el pecho son menos propensas a desarrollar enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, el cáncer de mama y la diabetes tipo 2. Muchas de estas ventajas derivan del hecho de que la lactancia ayuda a eliminar el exceso de grasa que se acumula en el cuerpo de la madre durante el embarazo. De hecho, producir leche para un solo bebé quema hasta 500 calorías al día.

La mayoría de las nuevas madres pueden amamantar, pero algunas mujeres no tienen capacidad para producir suficiente leche, debido al agotamiento, la depresión o la debilidad física que sigue a una cirugía posparto. Hay madres que sencillamente no pueden satisfacer las necesidades del bebé, y otras carecen del apoyo médico o social necesario para resolver la logística de la lactancia. Sin embargo, para aquellas que pueden ofrecer a sus bebés al menos seis meses de leche materna, los beneficios son significativos.

Si la comunidad internacional está realmente decidida a cumplir las metas sanitarias fijadas por los ODS, debe redoblar esfuerzos para alentar a más madres a vacunarse contra enfermedades evitables y amamantar a sus recién nacidos. Estas dos prácticas por sí solas pueden ser más eficaces para reducir la mortalidad infantil que cualquier otra iniciativa sanitaria global.

Traducción por Esteban Flamini

Melvin Sanicas, inmunólogo y médico sanitarista, es experto médico regional en Sanofi Pasteur.

© Project Syndicate 1995–2018

Historias relacionadas

Últimas historias

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.


hacete miembro

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial

ENCUENTROS
RED/ACCIÓN

ENCUENTROS

Los desafíos urgentes del periodismo argentino
Adriana Amado y Julián Gallo. Modera Chani Guyot.

Jueves 3 de mayo
Fundación Telefónica
Arenales 1540 – CABA
18:00hs

Inscripción: encuentros@redaccion.com.ar

Breve historia del kétchup: de las papas fritas a un objeto de deseo en la guerra comercial

Breve historia del kétchup: de las papas fritas a un objeto de deseo en la guerra comercial

Canada ya le impuso un arancel de un 10%, mientras la Unión Europea anunció que el kétchup estará en la siguiente lista de subidas de aranceles, como parte de las represalias a los aranceles al acero que impuso Trump.

Por Ken Albala

1 de agosto de 2018

heinzketchupprintad







Las guerras comerciales tienen una forma muy curiosa de revelar estereotipos culturales.

A menudo, los países proponen aranceles, pero no para los productos de más valor con los que comercian, ya que puede volverse en su contra, sino para los productos que representan el carácter nacional. Un buen ejemplo fueron las represalias de la Unión Europea contra Estados Unidos por los aranceles que Trump impuso al acero. Entre los 3.300 millones de dólares de productos a los que Europa le impuso tarifas se encuentran productos tan conocidos como las motocicletas Harley-Davidson, el Bourbon y los jeans Levy’s.

Ahora, el kétchup americano se ha convertido en un nuevo objetivo de la Unión Europea y Canadá. El vecino del norte de Estados Unidos le impuso un arancel de un 10 por ciento en julio, mientras la UE ha sugerido que este producto estará en la siguiente lista de subidas de aranceles, un aumento que podría llevarse a cabo dentro de unas semanas.

La amenaza de la Unión Europea es sobre todo simbólica, porque es una productora importante de kétchup, con marcas americanas como H. J. Heinz, e importa muy poca de la base de pasta de tomate con la que se hace la salsa.

En cualquier caso, parte de lo que se supone que se usará como arma en la guerra comercial será este producto, que suena totalmente americano y que se echa de forma generosa en hamburguesas y papas fritas de las canchas de béisbol o en las parrilladas del 4 de julio en Estados Unidos.

Pero la ironía está en que esta salsa tiene cualquier cosa menos orígenes norteamericanos, o de cualquiera de las nacionalidades que más lo aprecian. Como historiador de alimentos, he aprendido que hay diferentes culturas que han adoptado gran variedad de versiones de lo que hoy conocemos como kétchup.

Los orígenes del “ké-chiap”

Aunque el diccionario lo defina como un condimento triturado y aderezado que está hecho normalmente con tomate, hubo un tiempo en el que se preparaba con una amplia variedad de ingredientes.

China, otro de los países con los que Estados Unidos tiene un grave conflicto comercial, es probable que sea la fuente original de este condimento, lo que llamaban “ké-chiap”. Se obtenía, hace muchos siglos, a partir de una salsa a base de pescado, parecida a las fermentadas que podemos encontrar en el sudeste de Asia. En sus inicios, se usaba para condimentar la comida.

De ahí viajó hasta la península de Malasia y a Singapur, donde los colonos británicos conocieron lo que los locales llamaron “kécap” en el siglo XVIII.

Al igual que sucede con la salsa de soja, se consideraba algo exótico y nuevo, en comparación con la cocina tan insulsa de los británicos, con sus asados y su comida frita.

Los libros de cocina británicos de la época muestran cómo pronto se fue transformando en un condimento hecho con otras bases como los champiñones o las nueces en escabeche, más que con pescado.

La transformación más importante se produjo a principios del siglo XIX en Estados Unidos, cuando se empezó a elaborar con tomates azucarados, ácidos debido al vinagre y especiado con clavo, pimienta inglesa, nuez moscada y jengibre, mucho más parecida a la receta actual.

La primera receta que se publicó del kétchup fue en 1812 y fue escrita en Filadelfia por el científico y horticultor James Mease en sus Archivos de conocimiento útil, volumen 2.

Heinz lo hizo americano

Heinz es la marca americana que quizás se asocie más con el kétchup, aunque no se lanzó al mercado hasta 1876, siete años después de que Henry John Heinz montase una empresa para vender salsa de rábano picante hecha con la receta de su madre. Cuando la empresa inicial se fue a la quiebra, montó otra y empezó a embotellar kétchup de tomate, definido de esa forma para distinguirse de otras marcas que vendían kétchup.

Desde entonces, adquirió una identidad americana única y empezó su carrera no solo como condimento universal, sino como una marca comercial producida de forma masiva que podía durar indefinidamente en las despensas, enviarse a todos los rincones del mundo y usarse de formas que sus creadores nunca hubieran imaginado.

Como muchos otros productos, se convirtió en un emblema de la cultura americana: rápido, fácil, práctico y muy dulce, pero capaz de adaptarse a cualquier contexto gastronómico y un poco adictivo. El kétchup se convirtió en el producto que acompañaba a cualquier plato, desde unas albóndigas hasta unos huevos revueltos.

En cierto modo, también se convirtió en la “salsa madre”, es decir, que se pueden preparar otras salsas con una base de kétchup, como la barbacoa, la salsa rosa para el cóctel de marisco y la de rábanos picantes. Piense también en la salsa rusa o en la mil islas, o en algunas recetas como el pastel de carne o el chili con carne.

Cómo se consume el kétchup en el mundo

El kétchup es un producto esencial en América. El 97% de sus hogares tiene un bote de kétchup a mano. Es muy conocido en todo el mundo y se usa de maneras muy sorprendentes.

Porque aunque en Italia se considere un sacrilegio, es frecuente encontrar kétchup en las pizzas de Trinidad, El Líbano y Polonia. También se usa como sustituto de la salsa de tomate en la pasta en países como Japón, donde se creó un plato basado en una salsa de cátsup al que se denominó espaguetis a la napolitana.

En Filipinas existe el popular kétchup de plátano, que se inventó debido a la falta de tomates durante la II Guerra Mundial y que posee el aspecto y el sabor del de tomate. En Alemania, el favorito es el kétchup con curry que podemos encontrar en cualquier puesto de salchichas.

Sin duda el más misterioso de todos lo encontramos en Canadá, donde a la gente le encanta el pastel de kétchup, rojo y glaseado, que está mucho más sabroso de lo que parece.

La moderna variedad de kétchup ha hecho que incluso vuelva a China y se convierta en la base de muchos de sus platos, o de muchos platos chino-americanos como el pollo con salsa agridulce. El kétchup sustituye a veces al tamarindo en la cocina tailandesa.

Pero la mejor receta es la que me dio mi padre. Me contó que, durante la Gran Depresión, la gente que no tenía dinero pedía un vaso de agua caliente a la que le añadían un poco de kétchup para hacerse una sopa de tomate.

Los amantes del kétchup hoy en día

Estados Unidos es actualmente el mayor exportador de este producto y de otras salsas de tomate por país. En 2016, exportó 379 millones de dólares, es decir, el 21% de todo el comercio de esa categoría. Mientras que sólo el 1,9%, 7,3 millones de dólares, fueron a Europa, el 60%, valorado en 228 millones de dólares, se exportó a Canadá.

Heinz se encuentra entre los mayores productores, con una cuota de mercado del 80% en Europa con fábricas en países como Reino Unido y Países Bajos, entre otros, y del 60% en Estados Unidos.

Sumando todo, sin embargo, Europa es la que más kétchup exporta, con un 60% de comercio global, incluyendo a los países que no son de la Unión Europea.

¿Cómo repercute esto en los aranceles? Como la Unión Europea produce tanto kétchup, el arancel propuesto tendrá un impacto muy pequeño. Canadá, sin embargo, sufrirá un poco más sus efectos, ya que no está claro que pueda abastecer dentro del país la suficiente cantidad de esta salsa o tendrá que recurrir a otros países para conseguirlo.

Si los canadienses encuentran una alternativa, no se sabe qué pasará con Heinz. Pero lo que sí está claro es que, aunque la firma del bote que lleva el número 57 con tanto orgullo sea americana por excelencia, sus raíces son globales, al igual que toda su descendencia.

Ken Albala es profesor de Historia de la University of the Pacific

Conversation
The Conversation
Historias relacionadas

Últimas historias

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.


hacete miembro

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial

ENCUENTROS
RED/ACCIÓN

ENCUENTROS

Los desafíos urgentes del periodismo argentino
Adriana Amado y Julián Gallo. Modera Chani Guyot.

Jueves 3 de mayo
Fundación Telefónica
Arenales 1540 – CABA
18:00hs

Inscripción: encuentros@redaccion.com.ar

América Latina es una de las tres regiones del mundo donde sigue la deforestación

América Latina es una de las tres regiones del mundo donde sigue la deforestación

La FAO informó que perdió el 1,25% de sus bosques. Ocurrió algo similar en África Subsahariana y Asia Sudoriental. En Sudamérica, Chile recuperó un 1,8% de masa boscosa. Cómo lo logró y qué planes tiene la Argentina.

Por Javier Drovetto

1 de agosto de 2018

Finca: El Carmen (Salta) / Dueño: Familia Navilli







­­Qué pasó. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó el informe 2018 sobre El Estado de los Bosques del Mundo y reveló que América Latina es una de tres regiones donde continúa la deforestación.

  • Entre 1990 y 2015, la superficie forestal del planeta disminuyó del 31,6 % de la superficie terrestre mundial al 30,6 %, aunque el ritmo de pérdida se ha ralentizado en los últimos años, ya que a 2010 se había llegado con un 30,8% de bosques.
  • La mayor parte de esta pérdida tuvo lugar en países en desarrollo. América Latina perdió el 1,25 % de sus bosques entre 2010 y 2015. Las otras dos regiones que perdieron áreas de forestación son África Subsahariana y Asia Sudoriental.
  • El resto de Asia, Europa, América del Norte, Australia y Nueva Zelandia son los sitios donde más se recuperaron los bosques: entre el 0,10% y el 0,20%.

Consultar el informe de la FAO
foto gráfico

Cuáles son las principales razones por las que se pierden bosques. En general, la reconversión del bosque es para un uso productivo intensivo.

  • En América Latina, y particularmente en la Argentina, se debe a los desmontes para instaurar cultivos, principalmente de soja. También por el pastoreo de ganado en área de montes, lo que termina erosionando la vegetación.
  • En Asía la principal causa son las plantaciones de palma de aceite.
  • En África incide mucho la recolección de madera para combustible, tanto para uso doméstico como para el uso comercial. La proporción de personas que depende de la leña varía del 63% en África al 38% en Asia y el 16% en América Latina.
  • En general, también inciden el desarrollo de ciudades y rutas, los incendios forestales, las explotaciones forestales ilegales o no sostenibles y la minería.
  • Los países que siguen teniendo tasas altas de deforestación son los de ingresos económicos bajos.

Cuáles son las consecuencias. Según el informe, la deforestación supone la segunda causa principal del cambio climático después de la quema de combustibles fósiles.

  • La pérdida de bosques representa casi el 20% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto representa más que todo el sector del transporte del mundo.
  • Sin vegetación, los suelos se erosionan y se produce un fenómeno conocido como “desertificación” de áreas.
  • Aumentan las inundaciones. Un buen ejemplo son las anegaciones en Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.
  • Desaparece un reservorio natural de agua de lluvia, ya que la vegetación tiene la capacidad de absorber el agua y hacerla filtrar a las cuencas subterráneas.
  • Con la pérdida de bosques, también se pierde biodiversidad, tanto animal como vegetal.
  • Finalmente, aparece un problema social: la migración forzada de comunidades que históricamente vivieron de una explotación extensiva de los bosques.

Cuáles son los países que más bosques recuperaron. En términos porcentuales, los siguientes:

  • Filipinas (3,3%)
  • Chile (1,8%)
  • Laos (1%)
  • Gabón (0,9%)
  • Vietnam (0,9%)
  • China (0,8%).
  • Francia (0,7%)
  • India (0,3%)
  • Australia (0,2%)
  • Estados Unidos (0,1%)

Cómo lo lograron. “Las razones son específicas a cada país. En algunos casos se debe a un deseo de reforestación y restauración a través de programas de forestación, y en otros casos se deben a iniciativas privadas ligadas a la explotación del recurso forestal”, afirma Jorge Meza, oficial forestal principal de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

“En general, donde la superficie de bosque se ha mantenido o ha aumentado es en los países con mayores niveles de ingreso. Se debe a programas de forestación, a la conversión natural de zonas agrícolas de baja productividad, y a un aumento en las plantaciones forestales comerciales”, agrega Meza.

Cómo lo logró Chile. El país apostó a la producción forestal y avanzó con la plantación de bosques y métodos de explotación sustentables. Ocurre que el sector forestal chileno está orientado al comercio internacional y exporta por 6.100 millones de dólares al año, siendo el segundo sector exportador después de la minería.

Así se explica cómo pese a tener un 40% menos de superficie de bosques que la Argentina, Chile cuenta con casi tres veces más superficie de bosques plantados: 3 millones de hectáreas contra poco más de 1 millón.

Cuál es la deforestación en la Argentina. Entre 2010 y 2015 nuestro país fue uno de los 10 países con la tasa de deforestación más alta del mundo: cada año desaparecía el 1,1 % de su superficie boscosa.

  • Actualmente, ese índice bajó a la mitad y es del 0,5%, pero sigue siendo alto si se lo compara con el promedio mundial, que es del 0,08%.
  • Desde 2008 hasta 2016, el 78 % de los desmontes se concentraron en cuatro provincias: Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Salta.

Qué políticas recomienda la FAO. Son por lo menos cuatro.

  • Promover la protección y uso sostenible de los bosques en manos privadas con incentivos económicos o fiscales para su conservación.
  • Promover el aumento de la producción sobre la base del incremento de la productividad y no con la expansión de la frontera agrícola.
  • Contemplar la importancia de reconocer los derechos de las poblaciones indígenas al acceso libre y permanente a sus bosques.
  • Fortalecer el sistema nacional de áreas naturales protegidas

Qué políticas tiene la Argentina.

  • Se impulsa que los dueños de campos adopten el denominado Manejo de Bosques con Ganadería Integrada, un plan que permite la plantación de forrajes en espacios limitados y autoriza el aprovechamiento forestal con zonas rotativas.
  • Otro plan es el de restauración de bosques degradados. Cuenta con experiencias en Chaco, Jujuy, Mendoza, Misiones, San Luis, Buenos Aires, Chubut y Santiago del Estero.
  • Una tercera estrategia busca que las explotaciones forestales incorporen mejores prácticas de manejo, con turnos de corte e inventarios forestales, de modo que la actividad sea sustentable. Ya hay dos experiencias, una en la cuenca de Monte Quemado, en Santiago del Estero, y otra en el Caimancito, en Jujuy.
  • El plan Bosques y Comunidades aspira a resolver necesidades básicas y ayudar a comunidades indígenas y criollas a que aprovechen el potencial productivo del bosque mediante la explotación forestal y la cría de animales, pero sin degradarlo. Esa línea alcanza a 75 comunidades con unas 410.000 hectáreas.
  • En junio, el Gobierno lanzó el programa ForestAr 2030, un plan que busca duplicar la superficie de hectáreas forestadas con el propósito de potenciar esa industria. La meta es pasar de las 1.300.000 hectáreas forestadas actuales a 2.000.000.

Fotos: Greenpeace

Historias relacionadas

Últimas historias
<!–+ VER MÁS–>

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.


hacete miembro

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial

ENCUENTROS
RED/ACCIÓN

ENCUENTROS

Los desafíos urgentes del periodismo argentino
Adriana Amado y Julián Gallo. Modera Chani Guyot.

Jueves 3 de mayo
Fundación Telefónica
Arenales 1540 – CABA
18:00hs

Inscripción: encuentros@redaccion.com.ar

El largo viaje de los venezolanos hacia la Argentina

El largo viaje de los venezolanos hacia la Argentina

Por Javier Sinay
1 de agosto de 2018








Preguntamos a qué comunidades de inmigrantes en Argentina les gustaría conocer y entre las propuestas, estaba la comunidad Venezolana. Aquí la segunda de una serie de artículos que iremos publicando.

Se estima que en nuestro país viven cerca de 70 mil venezolanos. En lo que va del año ya se otorgaron 4.000 radicaciones temporarias y permanentes. Muchos llegan por tierra, en travesías en ómnibus que duran entre 11 y 15 días. Paran en las fronteras y en las grandes ciudades, y llegan agotados pero con los sueños intactos.

* * *

Orlando Aponte, que es venezolano y tiene 41 años, llegó a la Argentina el 28 de enero pasado. Había salido de Caracas en ómnibus 11 días antes. Luego de trabajar en Direct TV por 14 años como ejecutivo de ventas, la compañía lo despidió cuando la importación de decodificadores mermó. Después trabajó por tres meses en una empresa de impresoras y de computadoras. Finalmente, en una fiambrería. María Victoria Maceda, originaria de Coro, una ciudad colonial situada a seis horas de Caracas, también vino en ómnibus. Estuvo 12 días en las rutas sudamericanas y llegó a la terminal de Retiro el 22 de noviembre del año pasado. Eligió la Argentina junto a su novio porque ya tenían familia aquí y no querían seguir dispersándose. Mayluth Mujica tenía en Venezuela auto y trabajo, pero cada vez que salía a la calle veía que a todo el mundo le faltaba alimentos y medicamentos. Se fue por tierra hasta Boa Vista, en Brasil, y luego voló hasta Buenos Aires. Su marido llegó hace unas semanas. La primera hija de ambos nacerá en diciembre.

Trasandes

Orlando, María Victoria y Mayluth son tres migrantes que se vieron forzados a dejar su vida en su país y que eligieron rehacerla aquí. No son exiliados políticos ni refugiados con estatus protegido, sino gente más o menos común que ya no pudo continuar con una rutina digna y que se sumó a otros 70.000 que, según la Asociación de Venezolanos en la República Argentina (ASOVEN), ya viven aquí.

MayluthMujicaViaje

La mayoría llegó en los últimos dos años. Muchos vienen en ómnibus desde Caracas: el viaje dura alrededor de 15 días y el cambio de vehículo se da en las capitales o en las fronteras. Es el modo más barato de llegar y cuesta alrededor de 600 dólares. En la ruta algunos hacen amigos, pero también hay peligros.

En Cúcuta, donde está el paso de frontera más transitado entre Venezuela y Colombia, hay una fila larga y desordenada: llegar hasta la ventanilla en un día cualquiera puede demandar ocho horas. A veces, los agentes maltratan a los migrantes. A veces se quedan con su dinero. Por eso los migrantes lo guardan del modo más imaginativo que se les ocurre. La mayoría de ellos va a Colombia, a Ecuador y a Chile. En general, cruzan el territorio colombiano en un solo autobús y cambian en la frontera con Ecuador, adonde también hay muchísimos venezolanos. Otros se suben al micro en el lado colombiano de la frontera y se bajan después de dos días y medio, ya en Lima.

MayluthMujicaViaje1

“Cuando vas cruzando la frontera, la idea de volver duele mucho porque sabes que sólo será posible en el largo plazo”, se lamenta Mayluth Mujica. “Nunca hubiese querido partir porque soy muy apegada a mi familia, pero allá no tenía nada y mi sueldo era de 5 dólares por mes”, dice María Victoria Maceda. “Hay momentos en el ómnibus en los que pierdes la noción del tiempo”, asegura Orlando Aponte, que casi no durmió en todos esos días por la expectativa que tenía y que, como muchos, recuerda el viaje como una aventura irreal.

Recorrido de Mayluth Mujica:

Angely Pacheco, 30 años, médica

“Me crié en el barrio El Valle, de Caracas, una zona de clase trabajadora. Soy hija de una costurera y de un operario de seguridad industrial, y hermana de un empleado de call center y de una madre de dos hijos. Alguna vez fuimos parte de una clase media pujante, pero ya no. El 24 de agosto de 2017 dejé Venezuela porque ya ni siquiera podía pagar mis gastos y tengo una niña de 9 años, que ahora vive con su padre en Barcelona pero que espero ver pronto: quiero revalidar mi título de Medicina y traerla.

El viaje fue bien apresurado y lo hice con Bárbara, una amiga y colega. Llevé un bolso grande de 15 kilos con dos pantalones, dos pares de zapatos, tres camperas, algunas remeras y unas pocas cosas más; entre ellas, mi diario de viaje, donde tomé nota de todo.

angelypacheco

Volamos en avión hasta Táchira y luego fuimos en una combi hasta la frontera, que pasamos a pie. Llegamos a la mañana y recién a la noche, ya del lado colombiano, pudimos tomar un bus a la próxima frontera: Rumichaca, con Ecuador. Ese bus tenía unos asientos muy incómodos, iba mucha gente y hacía mucho frío: fue un viaje de 12 horas, pero no dormimos. En Rumichaca había muchos venezolanos humildes y profesionales: cuando te exilias de tu país, todos nos vemos igual de mal y de miserables.

AngelyPacheco1

En el viaje haces amigos y yo conocí a Diana y a Olexis, que también venían a la Argentina. Casi nadie habla de sus penurias en la ruta porque ya todos las conocemos. ¿De qué se habla? Del plan a futuro, de la comida y de la compañía. Así fuimos conociendo gente y paramos en Guayaquil, donde nos recibió un amigo y nos quedamos cuatro días descansando.

AngelyPacheco3

De ahí fuimos a Lima, con una parada en la frontera, que era horrible y desolada, y donde ya no se veían más venezolanos. Todo ese trayecto se me hizo eterno, pero al menos pude dormir. Cuando despertaba, lo que veía por la ventanilla era un cielo marrón o grisáceo, y neblina. Perú es súper vasto y parecía que nunca íbamos a pasarlo. En Lima estuvimos sólo tres horas y ahí tomamos otro bus hacia Tacna, justo antes de la frontera con Chile. Fue, de nuevo, súper largo. El paisaje cambió a montañas, medanales, curvas, desfiladeros, valles, arrozales y, a veces, pueblitos. Allí, en una parada, una señora subió a vendernos fruta; le compramos porque sólo veníamos comiendo galletas y sándwiches de miga.

AngelyPacheco4

De Tacna pasamos a Cálama, ya en Chile. La frontera había sido bien meticulosa, y me sorprendió ver muchos peruanos y bolivianos con bultos de papel higiénico: nunca supe para qué llevaban tantos. En Tacna nos quedamos un día y medio en un hostal, y seguimos hacia Salta, bordeando la frontera con Bolivia. Ese tramo, con nieve y flores, fue el más bello de todo el viaje.

AngelyPacheco2

En la frontera argentina, un oficial me selló el pasaporte y cuando me preguntó a qué venía, le dije la verdad. “Felicidades, bienvenida”, me respondió. “Todo te va a salir bien. Tenés 90 días para regularizar tu situación”.

Luego de 18 horas llegamos a Salta, cenamos panchos y tuvimos que dormir en la terminal. Fue horrible. Pasaban los policías y nos despertaban con sus cachiporras, pero nosotras no podíamos más del sueño que teníamos.

El bus a Buenos Aires tardó 20 horas y llegamos a la mañana. Una amiga nos esperaba. La entrada a la ciudad se veía muy fabril, pero cuando salí de la terminal de Retiro fue un amor a primera vista. La mayor parte de este largo viaje fue un disfrute. A fin de cuentas, sabía que no podía estar peor que antes”.

Recorrido de Angely Pacheco:

Félix Mendoza, 22 años, músico

“Con un amigo nos queríamos ir a Europa, pero no era tan sencillo, y aunque en la Argentina no teníamos amigos ni parientes, sabíamos que este país daba muchas facilidades a los inmigrantes y por eso lo elegimos: decidimos empezar de cero y así estuve un año ahorrando, dentro de lo posible, para venir. Al final viajé solo. ¿La despedida? Nunca vas a sentir algo así en tu vida hasta que lo hagas, pero para mí era ahora o nunca, así que lo hice y el 18 de diciembre de 2017 a las siete de la tarde me subí al ómnibus.

FelixMendoza

Me bajé en la frontera con Colombia y la crucé caminando. Había una fila inmensa y como yo estaba rodeado de mucha gente, le dije al guardia que iba en un grupo, le mentí, y así pasé más fácil. De Cúcuta me tomé un bus hasta Lima. A bordo no te daban comida y en una zona muy alta de Colombia me dio un dolor de cabeza extraño y me desmayé. Según me contó mi compañero de asiento, empecé a convulsionar. Me desperté rodeado de gente, no sé cómo fue. Pararon el bus, bajé a tomar aire, tomé agua, me dieron un dulce… Creo que me pasó porque sólo estaba alimentándome con pan y tortillas con mayonesa y atún. Quizás no era bueno. Y me asusté: no tenía a nadie, iba a mi suerte y luego, cada vez que el bus subía una montaña, le pedía a mi compañero de asiento que estuviera atento a mí, por si me volvía a desmayar. Pero por suerte ya no se repitió.

FelixMendoza1

En Ecuador todo anduvo bien y el 24 de diciembre llegamos a Lima. Allí conseguí un boleto a Buenos Aires por 200 dólares y un amigo de una amiga me recibió allí tres días. Lima es una ciudad súper ajetreada, pero luego de una hora de colectivo y otras tres de caminar, llegué a la casa de él, justo a tiempo para la cena de Navidad. ¡Fue mágico!

FelixMendoza2

Estuve tres días en Lima y después seguí, todo recto hacia Chile. Traté de alimentarme bien, pero sólo tenía un desayuno de una galleta con café, un almuerzo y un sándwich para cada noche. Pasamos a Chile luego de un trámite de mucha tensión en la frontera, porque nos preguntaron muchas cosas. Vi gente que tuvo que dejar ollas y frutas.

FelixMendoza3

Cuando el bus entró a Argentina por Mendoza, me sentí como en el cielo. La frontera argentina fue la primera en la que me dijeron “Bienvenido”, y yo casi me pongo a llorar de la emoción. A alguien que ha dado todo para venir acá, que le digan eso es muchísimo.

Desde Mendoza me tomé un último autobús y 16 horas después llegué a Buenos Aires. Ver la ciudad fue como vivir el momento en el que vuelves a nacer. Yo estaba hipnotizado ante la ventanilla mirando los peajes, los edificios y los estadios; y pasamos por un puente desde el que vi el Obelisco por 3 segundos, pero para mí fue como si hubieran sido 10 horas.

En Retiro no me esperaba nadie, pero tenía un contacto y lo llamé. Vino a buscarme 6 horas después. Aproveché ese tiempo para comerme mi último pancito”.

Recorrido de Félix, Orlando y María Victoria:

Historias relacionadas

La Visita de las Cinco: un nuevo modo de construcción de memoria en la ex ESMA

En los últimos dos años, las visitas guiadas por el edificio del Casino de Oficiales de la antigua ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) se volvieron un evento en el que sobrevivientes, analistas e invitados especiales se unieron al público y también a un cronista para descender juntos a un infierno argentino y muy real. Aunque en realidad, se trata de un ascenso: el principal espacio recorrido son los altillos. Ahora, el libro La Visita de las Cinco, de descarga gratuita, recopila la experiencia.

De qué se trata
“La Visita de las Cinco es una visita pero también un recorrido performático”, dice Alejandra Naftal, la directora ejecutiva del Museo Sitio de Memoria ESMA, el organismo que funciona en el antiguo Casino de Oficiales, un edificio destinado originalmente al esparcimiento y descanso de los marinos.

Por “performance” se entiende, por ejemplo, la visita del 30 de julio de 2016, en la que se habló de la identificación de los restos de las madres de la Iglesia de la Santa Cruz, con Carlos “Maco” Somigliana y Mabel Careaga como invitados, y Diego Golombek como cronista; la visita del 25 de marzo de 2017, que trató la muerte y la desaparición de Rodolfo Walsh, con Horacio Verbitsky y Martín Gras como invitados y Marcelo Figueras como cronista; o la del 27 de agosto de 2016, que se refirió a la anulación de las leyes de impunidad, con Graciela Lois y Darío Sztrajnszrajber como invitados, y Luis Bruschtein como cronista.

En los altillos de la ESMA, conocidos puertas adentro como “Capucha” y “Capuchita”, fueron apiñados entre 1976 y 1983 muchísimos detenidos desaparecidos, y en los sótanos fueron interrogados y torturados. Se calcula que unos 5.000 estuvieron secuestrados aquí, aunque el número exacto sigue siendo un enigma. La mayoría fueron arrojados vivos al mar en los vuelos de la muerte; unos 600 sobrevivieron.

En 2004, la ESMA pasó a ser una administración del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y desde un primer momento se abrieron las visitas guiadas por el Casino de Oficiales, aun cuando algunas áreas estaban siendo utilizadas por los funcionarios que instruían la megacausa ESMA. Desde 2016, cuando se cumplieron 40 años del golpe de Estado, el último sábado de cada mes se destina a la Visita de las Cinco.

“Cuando pensamos en este proyecto, lo imaginamos como algo cómodo para el incómodo e incómodo para el cómodo”, dice Naftal, la directora ejecutiva. “Con esto queríamos decir que éste tenía que ser un espacio de reparación, de homenaje y de contención para las víctimas, pero también un espacio de incomodidad, de interpelación y de sacudida para los indiferentes”.

En la Visita de las Cinco también han participado los familiares de los desaparecidos. “Encontraron en esta actividad un espacio de contención y de encuentro”, dice Naftal. Cuenta que la familia de Lelia Bicocca (quien fue secuestrada en 1977 y quien, durante su cautiverio, dibujó un comic llamado Il Capuchino) se juntó por la visita en la que ella fue recordada y desde entonces su hermano va a todos los encuentros; y lo mismo pasó con la familia del periodista Enrique Raab, que permanece desaparecido. Ahora, otros parientes de otras víctimas que también fueron retenidas en la ESMA le piden a los organizadores que se hagan visitas en torno a esos casos.

“La Visita de las Cinco es un polo que atrae atención y genera interés y conciencia”, dice el carpintero Ricardo Coquet, que estuvo secuestrado en la ESMA desde marzo de 1977 hasta diciembre de 1978. Ahí adentro fue obligado a trabajar en un taller y en tareas administrativas; y a escribir “Montoneros” en una bandera para simular que los miembros de esa organización eran quienes habían secuestrado de las monjas francesas Alice Domon y Leónnie Duquet.

Hace poco, en el Sitio de Memoria se inauguró la muestra “El Mundial en la ESMA”, a propósito de la vida en el centro clandestino durante la Copa del Mundo de 1978. Esa muestra se puede ver en estos días. Ricardo Coquet fue invitado al evento de apertura junto a otros sobrevivientes y allí pudo hablar con Jorge Olguín, campeón del mundo con la Selección Argentina en ese momento.

“Olguín me dijo que sentía culpa por no saber lo que había pasado, pero nosotros no le reclamábamos nada a los jugadores; al contrario, los alentábamos desde el sótano, en medio de esa dicotomía que sentíamos”, dice Coquet, que también participó de la Visita de las Cinco. “Para mí, volver a este lugar tiene su carga emocional… pero siento que tengo que hacerlo para cumplir con mi deber de testigo”.

Desde la izq.: Lita Boitano (de la organización Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas), Vera Jarach (madre de Franca Jarach, una estudiante de 18 años desaparecida y vista por última vez en la ESMA) y Alejandra Naftal.
Desde la izq.: Lita Boitano (de la organización Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas), Vera Jarach (madre de Franca Jarach, una estudiante de 18 años desaparecida y vista por última vez en la ESMA) y Alejandra Naftal.
Alejandra Naftal, la directora ejecutiva del Sitio de Memoria, fue secuestrada a los 17 años y permaneció desaparecida en el Vesubio, un centro clandestino de detención del Ejército, antes de ser enviada a otros lugares. “Para mí, haber podido hacer el proyecto de la Visita de las Cinco es como el moño del paquete”, dice. “Desde que salí de estar detenida, en algún lugar mío siempre estuvo inscripto que algo tenía que hacer con esta historia”.

En esos años, Naftal estudió Cine, Letras, Ciencias de la Educación, Química y finalmente Museología. Mientras tanto, siempre tuvo claro que tenía que dar su testimonio. Apenas recuperada su libertad, se había exiliado y había declarado ante Amnistía Internacional. Cuando volvió a Argentina, lo hizo ante la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) y en el Juicio a las Juntas.

“Haber estudiado museología tiene que ver con esa búsqueda”, dice. “La ex ESMA, que fue un espacio de horror y de exterminio, hoy se convirtió en un espacio de libertad y de respeto”.

—- Descargá acá el libro La Visita de las Cinco —-

Qué es la Ley Brisa y a quiénes va a proteger

Qué pasó. La semana pasada el Congreso de la Nación aprobó por unanimidad la Ley Brisa, que apunta a subsanar la situación de los hijos o hijas de víctimas de femicidios y casos de violencia intra familiar.

De qué trata la Ley Brisa. Una reparación mensual para niños y niñas cuyo padre o madre (o progenitor afín) haya sido procesados o condenados por el homicidio contra su otro padre o madre o progenitor afín.

  • Progenitor afín puede ser un cónyuge o alguien que vivía con el chico o la chica junto a la persona asesinada.
  • Se incluye esta figura para que la Ley no se aplique solo a padres y madres, dado que eso dejaría desprotegidas a muchas víctimas.

Cuál es el beneficio. Una suma de dinero mensual equivalente a una jubilación mínima, con los incrementos de movilidad. Hoy es de $8.096 y se ajusta por la inflación que indica el INDEC.

  • No es una indemnización, aclaran desde diputados. Es el derecho a cobrar una suma mensualmente, hasta que el chico o chica cumpla 21 años.
  • Hasta los 18 años, la suma la reciben los representantes legales que le sean asignados (que nunca puede ser el femicida). Entre los 18 y los 21 lo recibe directamente la chica o el chico.
  • El requisito para recibirla es que el tutor responsable acredite esa responsabilidad, y debe acreditar también que el progenitor fue condenado o procesado.

A quién afecta. A todos los argentinos o residentes permanentes o temporarios. La ausencia durante más de dos años del país genera el fin de la prestación.

Cuál fue el camino de la ley. El proyecto se inició en el Senado. Fue a diputados pero lo devolvieron al Senado porque tenía cuestiones de incompatibilidades (si cobraba una asignación universal, por ejemplo, no podían cobrar el beneficio).

  • Esto se corrigió, volvió a diputados y se aceptó por unanimidad (206 votos a favor).
  • Sin embargo, quedaron algunas cuestiones a definir. Por un acuerdo político para que la ley salga y no se demore más, decidieron dejar que fuera el Ejecutivo quien definiera las polémicas.
  • Los puntos principales a discutir -y que serán definidos en la reglamentación- tienen que ver con la retroactividad y con el término violencia intrafamiliar (que no es claro hasta qué casos abarca).

Quiénes la impulsaron. La Casa del Encuentro fue la ONG que impulsó el proyecto de ley desde el principio.

  • Fue tratado luego en dos comisiones: la de presupuesto y la de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, presidida por la diputada jujeña Alejandra Martinez, de la UCR.
  • “Comprendía el reclamo desde el principio y tuve la oportunidad de hablar con muchas víctimas colaterales. Nos costó lograrlo porque había muchos cuestionamientos. Hicimos correcciones, buscamos consensos. Nos desilusionamos muchas veces y volvimos a intentar. Tuvo un trabajo tan intenso que es muy importante para mi en lo personal”, dice la diputada a RED/ACCIÓN.

Qué cambió respecto del proyecto original. En un principio se buscaba proteger a los afectados por casos exclusivamente de femicidios.

  • La ley se amplió a los hijos e hijas de víctimas de violencia intrafamiliar (por lo cual no se limita a crímenes de mujeres).
  • El cambio responde a que el Senado consideró que la ley debía ser más amplia.

Por qué se llama Ley Brisa. Lo explica Martínez: “Toma el nombre de Brisa porque el caso de ella  (NdR: Brisa Rodríguez) generó una conmoción general. Es una nena que se quedó sin su mamá, que fue asesinada a golpes por su pareja. Brisa se fue a vivir con la tía, que ya tenía sus hijos y tenía una situación económica complicada. No tenía los recursos para salir adelante. Y todo eso dejó en evidencia el drama que se vive, más allá de la víctima del femicidio”.

Quién la implementará. El Poder Ejecutivo determinará la autoridad de aplicación. La partida será contemplada en el presupuesto nacional y entregada por el organismo que el Ejecutivo disponga.

  • Así mismo el poder ejecutivo debe armar el decreto reglamentario.
  • Dentro de los primeros 30 días hábiles después de la publicación tiene que ser reglamentada, por lo cual entre fines de agosto y principios de septiembre ya debiera estar en condiciones de ser aplicada.

Cuándo se comienza a recibir la suma. Desde el procesamiento o acto equivalente. No hace falta que esté condenado, ya con el procesamiento comienza a correr el beneficio.

  • En caso de que el acusado luego sea absuelto, el Estado no tiene derecho a reclamar el dinero que ya pagó.
  • El motivo por el cual se empezaría a pagar desde la imputación y no solo después de la condena es porque si esperaran esos plazos los chicos pueden cumplir la mayoría de edad.